Sopa de albóndigas – sopa mexicana de albóndigas Recipe
La sopa de albóndigas (sopa de albóndigas) es una sopa contundente con albóndigas suaves de carne y arroz, cocidas en un caldo ligero de tomate con verduras. En México se sirve a menudo como comida casera, especialmente cuando hay que alimentar a una familia grande con una sola olla. Su sabor recuerda a una mezcla de caldo, sopa de verduras y albóndigas en salsa de tomate, pero en una versión más ligera y con más hierbas.
La sopa de albóndigas es una olla típicamente «familiar»: las albóndigas suaves con arroz se cuecen directamente en un caldo de tomate con verduras, de modo que la sopa es saciante pero sigue siendo ligera. Su sabor recuerda a las conocidas albóndigas y a una sopa de verduras, solo que con una nota marcada de comino, cilantro y orégano que le da su carácter mexicano. Es un plato que realmente lo lleva todo en sí mismo: carne, arroz y verduras en un solo cuenco, ideal cuando hay que alimentar a varias personas de una sola vez.
Consejos del chef
Forma las albóndigas bien compactas y pequeñas, del tamaño de una nuez, para que no se deshagan en la sopa y se cuezan de manera uniforme. Después de introducir las albóndigas en la olla, no remuevas con la cuchara durante los primeros minutos; simplemente mueve la olla suavemente hasta que la carne se selle ligeramente por fuera. Enjuaga bien el arroz para eliminar el exceso de almidón, de lo contrario la sopa puede quedar demasiado espesa y turbia.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente, con un buen puñado de cilantro fresco o perejil y un gajo de lima para exprimir justo antes de comer; esa acidez marca una gran diferencia. Para una comida rápida de otoño entre semana basta con añadir un trozo de pan crujiente o acompañarla con una ensalada sencilla de pepino y tomate. Si planeas una comida familiar de domingo, puedes poner la olla en el centro de la mesa y dejar que cada uno se sirva la sopa, con salsa picante aparte para quien la quiera más fuerte.
Ingredientes
- carne de res picada - 400 g
- arroz - 60 g
- huevo - 1 pieza
- cebolla - 1.5 pieza
- ajo - 3 diente
- zanahoria - 2 pieza
- patata - 3 pieza
- calabacín - 1 pieza
- tomates en lata - 400 g
- caldo de verduras - 1200 ml
- cilantro - 10 g
- comino - 0.5 cucharadita
- orégano - 0.5 cucharadita
- aceite vegetal - 2 cucharada
- sal - 1.5 cucharadita
- pimienta negra - 0.5 cucharadita
Preparación
- Enjuaga el arroz en un colador bajo el grifo hasta que el agua salga casi transparente, luego escurre bien.
- En un bol pon la carne picada, el arroz, el huevo, media cebolla finamente picada, 1 diente de ajo prensado, el comino, 0,5 cucharadita de sal y una pizca de pimienta. Amasa con la mano hasta obtener una mezcla homogénea.
- Forma con la mezcla albóndigas pequeñas del tamaño de una nuez y colócalas en un plato. Deberían salir unas 20–24 piezas.
- Pela la zanahoria, las patatas y el calabacín (al calabacín no hace falta pelarlo si la piel es fina) y córtalos en cubos medianos. Pica finamente la cebolla restante y el ajo.
- En una olla grande calienta el aceite, añade la cebolla y sofríe 3–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida. Añade el ajo y el orégano y sofríe 1 minuto más.
- Añade la zanahoria y las patatas, sofríe 3–4 minutos, removiendo para que las verduras se doren ligeramente.
- Vierte el caldo y los tomates en lata, lleva a ebullición y baja el fuego a medio.
- Introduce con cuidado las albóndigas en la sopa, una a una, procurando que no se deshagan. No remuevas enérgicamente, solo mueve la olla suavemente.
- Cuece a fuego bajo unos 20 minutos, hasta que las albóndigas estén hechas por dentro y el arroz del interior esté tierno.
- Pasados 10 minutos de cocción, añade el calabacín cortado y sazona la sopa con sal y pimienta al gusto.
- Al final espolvorea la sopa con cilantro fresco picado o perejil y deja reposar 5 minutos para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en la nevera en un recipiente hermético y consúmela en 2–3 días, recalentándola suavemente para que las albóndigas no se deshagan. También puedes congelarla en porciones individuales para tener una comida rápida lista para calentar.