Sopa coreana de pollo y arroz dak guk Recipe
Esta delicada sopa de pollo con arroz es el equivalente coreano a nuestro caldo con sémola o pasta. En Corea se sirve a menudo cuando alguien está resfriado o necesita algo ligero pero saciante. El caldo es claro y suave, y el arroz hace que un cuenco de sopa sustituya sin problema a toda una comida.
Es una versión coreana del clásico caldo de pollo, con arroz en lugar de pasta, que combina un caldo claro y suave con la saciedad de un plato completo en un solo cuenco.
Consejos del chef
Desespuma bien el caldo al principio de la cocción: así quedará transparente y con un sabor más limpio. No cuezas el arroz demasiado tiempo para que los granos mantengan su forma y una textura agradable.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente con kimchi, encurtidos suaves o una ensalada de pepino con vinagre de arroz. Acompáñala con té verde o una infusión de cebada fría para un menú al estilo coreano casero.
Ingredientes
- muslo de pollo - 2 pieza
- arroz - 120 g
- agua - 1.5 l
- ajo - 3 pieza
- puerro - 0.5 pieza
- zanahoria - 1 pieza
- salsa de soja - 2 cucharada
- aceite de sésamo - 1 cucharada
- sal - 0.5 cucharadita
- pimienta - 0.25 cucharadita
- cebollino - 3 cucharada
Preparación
- Lava el arroz varias veces con agua fría hasta que el agua esté casi transparente, luego cúbrelo con agua limpia y deja reposar 15 minutos.
- Enjuaga los muslos de pollo bajo el grifo de agua fría. Pon 1,5 litros de agua en una olla, añade el pollo y lleva a ebullición a fuego medio.
- Cuando aparezca espuma en la superficie, retírala con una cuchara para que el caldo quede claro.
- Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas finas. Lava bien el puerro, ábrelo a lo largo y córtalo en tiras finas. Pela el ajo y aplástalo ligeramente con un cuchillo.
- Añade a la olla con el pollo la zanahoria, el puerro y el ajo. Baja el fuego para que la sopa solo hierva suavemente y cuece unos 30 minutos, hasta que la carne esté tierna y empiece a separarse del hueso.
- Saca los muslos a un plato, deja que se templen un poco, retira la piel y los huesos y deshilacha la carne con los dedos o córtala en tiras finas.
- Escurre el arroz remojado en un colador. Echa el arroz en el caldo hirviendo, remueve y cuece a fuego bajo unos 12–15 minutos, hasta que los granos estén tiernos pero no pasados.
- Añade a la sopa la carne de pollo deshilachada, la salsa de soja, el aceite de sésamo, la sal y la pimienta. Cuece 3–5 minutos más, hasta que los sabores se integren.
- Al final espolvorea la sopa con cebollino picado. Sirve muy caliente, preferiblemente en cuencos hondos para que el arroz tenga espacio para hincharse.
Conservación
Guarda la sopa en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días. Caliéntala suavemente para que el arroz no se rompa demasiado; si se espesa mucho, añade un poco de agua o caldo al recalentar.
Me gusta preparar esta sopa en días fríos o cuando alguien en casa está resfriado: es ligera para el estómago, pero el arroz y el pollo la convierten en una comida completa y reconfortante.