Sopa coreana con pasteles de arroz y pollo Recipe
Una sopa delicada con pollo finamente cortado y suaves pasteles de arroz es un plato casero y reconfortante que en Corea se come a menudo en los días más frescos. Los sabores son suaves pero definidos: un caldo ligeramente ajo, pasteles de arroz elásticos y un toque de sésamo. Se puede comparar con nuestro caldo con fideos, solo que en lugar de hebras de pasta flotan en él finas rodajas blancas y flexibles de pasta de arroz.
Es una versión casera de una sopa coreana clásica con pasteles de arroz, perfecta para quienes buscan un plato suave, nutritivo y reconfortante, con ingredientes fáciles de conseguir y un sabor diferente al de las sopas europeas habituales.
Consejos del chef
Corta el pollo en tiras muy finas para que se haga rápido y quede tierno. No dorar demasiado la cebolla y el puerro ayuda a mantener el sabor delicado del caldo. Controla bien el tiempo de cocción de los pasteles de arroz: si se cuecen demasiado, pierden su textura elástica característica.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa con kimchi, encurtidos coreanos o una sencilla ensalada de pepino picante. Puedes completar la comida con un bol de arroz blanco al vapor y unos banchan (pequeños acompañamientos) si los tienes a mano.
Ingredientes
- muslo de pollo - 400 g
- pasteles de arroz - 300 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- zanahoria - 1 pieza
- puerro (parte blanca) - 0.5 piezas
- caldo de pollo - 1.5 l
- salsa de soja - 3 cucharadas
- aceite de sésamo - 1 cucharada
- semillas de sésamo - 1 cucharada
- sal
- pimienta negra
- cebollino - 3 cucharadas
Preparación
- Lava el pollo, sécalo con papel de cocina y córtalo en tiras finas o en trozos pequeños de tamaño bocado.
- Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas finas. Corta la parte blanca del puerro en rodajas finas. Pela el ajo y pícalo muy fino.
- Calienta el aceite de sésamo en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y el puerro, sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablanden y se vuelvan ligeramente translúcidos, pero sin dorarse.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que empiece a desprender un aroma intenso.
- Incorpora a la olla los trozos de pollo y fríelos 4–5 minutos, removiendo, hasta que la carne se vuelva blanca por todos los lados.
- Vierte el caldo, añade la zanahoria, lleva a ebullición y luego baja el fuego a medio. Cuece unos 15 minutos, hasta que el pollo esté tierno.
- Mientras tanto, enjuaga los pasteles de arroz con agua fría para separar las rodajas entre sí si se han pegado.
- Añade a la olla la salsa de soja, prueba el caldo y sazona con sal y pimienta al gusto.
- Echa los pasteles de arroz en la sopa y cuece 3–5 minutos, hasta que se ablanden y queden ligeramente elásticos por dentro. Comprueba cada poco tiempo para que no se pasen de cocción.
- Al final, añade a la sopa las semillas de sésamo y la mitad del cebollino picado, remueve y cuece 1 minuto más.
- Reparte la sopa en cuencos, espolvorea con el resto del cebollino y sirve bien caliente.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en la nevera, bien tapada, y consúmela en 1–2 días. Caliéntala suavemente a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Si las pastas de arroz se han ablandado demasiado, puedes añadir unas frescas justo al recalentar.
Esta sopa recuerda a los caldos de pollo caseros, pero los pasteles de arroz le dan una textura completamente distinta y muy reconfortante. Es un buen plato de introducción a la cocina coreana para quienes prefieren sabores suaves y limpios.