Sopa china de tofu y espinacas en caldo ligero de ajo Recipe
La delicada sopa de tofu y espinacas es una cena ligera al estilo chino, algo entre un caldo y una sopa de verduras. En China, estas sopas claras y sencillas se sirven a menudo al final del día para calentar el estómago sin cargarlo antes de dormir. El aroma del ajo y el jengibre hace que el cuenco desaparezca antes de que te dé tiempo a poner el agua para el té.
Estas sopas ligeras y claras con tofu y verduras de hoja son típicas de la cocina casera china, especialmente como cena o como acompañamiento del arroz. A menudo se preparan “rápidamente” con lo que hay en la nevera, usando el tofu y las verduras como principal fuente de proteínas y fibra.
Esta sopa tiene el carácter de una típica "clear soup" china: un caldo ligero y limpio con un marcado aroma a ajo y jengibre que calienta sin resultar pesado. El tofu delicado y las espinacas tiernas forman una combinación ideal para una cena tranquila, cuando quieres algo caliente pero no tan contundente como para quedarte dormido en el sofá. Es un plato que sienta como un pequeño reinicio para el estómago después de un día intenso.
Por qué funciona esta versión
- Sofreír brevemente el ajo y el jengibre realza su aroma sin oscurecer el caldo.
- Añadir el tofu a un caldo muy caliente pero no en ebullición fuerte evita que se deshaga.
- Cocer el espinaco solo unos instantes mantiene su color verde intenso y su sabor fresco.
- Un chorrito de aceite de sésamo al final aporta profundidad sin hacer pesada esta sopa ligera.
Consejos del chef
No cuezas el tofu demasiado tiempo: añádelo casi al final solo para que se caliente bien, de lo contrario se volverá gomoso. Incorpora las espinacas literalmente en el último minuto: solo deben ablandarse y mantenerse de un verde intenso, no volverse de un tono verde oliva apagado. Si usas caldo de pastilla, controla bien la sal, porque la salsa de soja puede dominar fácilmente y arruinar la delicadeza de la sopa.
Sugerencias de servicio
Sírvela en cuencos grandes, con cebolleta o cebollino finamente cortado y un chorrito de aceite de sésamo por encima: así parece salida de un pequeño restaurante asiático. Es perfecta como cena después de entrenar por la noche o tras un viaje largo, cuando el cuerpo está cansado de comidas pesadas. Para beber basta con té verde o agua con limón, porque la sopa ya tiene suficiente aroma por sí sola.
A tener en cuenta
- No quemes el ajo: incluso ligeramente dorado dará amargor en un caldo tan delicado.
- No sigas cociendo la sopa más de 1–2 minutos después de añadir las espinacas, para que las hojas no se vuelvan de color oliva.
- Ve con cuidado con la sal y la salsa de soja, sobre todo si usas caldo de cubito: sazona siempre después de probar.
Sustituciones
- El caldo de verduras se puede sustituir por un caldo suave de pollo si no necesitas que la versión sea vegana.
- El tofu natural se puede cambiar por tofu sedoso, incorporándolo con muchísima delicadeza.
- Las espinacas baby pueden sustituirse por hojas tiernas de remolacha o col rizada, alargando el tiempo de cocción de las hojas.
Ingredientes
- caldo de verduras o de pollo (casero o de pastilla de buena calidad) - 900 ml
- tofu natural (firme o de firmeza media) - 250 g
- espinaca fresca baby (se puede usar congelada, bien escurrida) - 100 g
- ajo (finamente picado) - 3 dientes
- jengibre fresco (aprox. 2 cucharaditas finamente rallado) - 10 g
- salsa de soja - 1.5 cucharadas
- aceite vegetal (por ejemplo, de colza) - 1 cucharada
- aceite de sésamo (para aromatizar, se puede omitir) - 0.5 cucharaditas
- pimienta blanca molida (o negra) - 0.25 cucharaditas
- cebollino (para espolvorear) - 10 g
- sal (al gusto, si hace falta)
Preparación
- Escurre el tofu del líquido, sécalo con papel de cocina y córtalo en dados de unos 1,5 cm de lado.
- Lava y seca las espinacas. Si usas hojas grandes, retira los tallos más gruesos y rompe las hojas en trozos más pequeños.
- Pela y pica finamente el ajo. Pela el jengibre y rállalo fino. Pica el cebollino.
- Calienta el aceite vegetal en una olla a fuego medio. Añade el ajo y el jengibre y sofríe 30–40 segundos, removiendo constantemente, hasta que desprendan un aroma intenso, pero sin que lleguen a dorarse.
- Vierte el caldo, añade la salsa de soja y la pimienta. Lleva a ebullición, luego baja el fuego a medio y cuece 5 minutos.
- Añade los dados de tofu. Cuece a fuego bajo 3–4 minutos para que el tofu se caliente bien sin deshacerse. No remuevas con demasiada fuerza.
- Añade las espinacas y cuece 1–2 minutos más, hasta que las hojas se ablanden y se vuelvan de un verde intenso.
- Al final añade el aceite de sésamo, prueba la sopa y, si hace falta, ajusta con un poco de sal o más salsa de soja.
- Reparte la sopa en cuencos, espolvorea con el cebollino picado y sirve de inmediato.
Conservación
Guarda la sopa (preferiblemente sin las espinacas añadidas) en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Al recalentar, lleva a ebullición suave y añade espinacas frescas justo al final. No se recomienda congelar porque el tofu cambia de textura.
Suelo preparar esta sopa los lunes por la noche, cuando después de las pizzas y hamburguesas del fin de semana me apetece algo "reparador". Me gusta guardar una ración en un tarro para el día siguiente en el trabajo: solo hay que calentarla y añadir espinacas frescas.