Sándwiches coreanos con huevo y kimchi a la sartén Recipe
Son sándwiches saciantes y ligeramente picantes que en Corea podrían pasar perfectamente por un almuerzo rápido de cafetería de oficina. Pan crujiente, huevo, kimchi salteado y un poco de queso crean una combinación que recuerda a un cruce entre tostada francesa y hamburguesa. Van genial cuando te queda un poco de kimchi en el frasco y quieres hacer con él algo más contundente que solo una guarnición.
Estos sándwiches combinan ingredientes coreanos clásicos, como el kimchi y la salsa de soja, con una forma muy occidental de comer, creando un plato rápido, saciante y lleno de umami que idealmente aprovecha restos de kimchi.
Consejos del chef
No escurras el kimchi demasiado fuerte al principio: un poco de líquido ayuda a crear una salsita sabrosa al saltearlo con la salsa de soja. Controla también el fuego al tostar los sándwiches: si es demasiado alto, el pan se quemará antes de que el queso se derrita.
Sugerencias de servicio
Sirve los sándwiches cortados en diagonal, con un poco de kimchi extra al lado y unas hojas de lechuga fresca. Acompáñalos con patatas fritas al horno o una ensalada de col ligera para un almuerzo completo.
Ingredientes
- pan de molde - 4 rebanada
- huevo - 3 pieza
- kimchi ligeramente escurrido del exceso de líquido, picado - 80 g
- queso amarillo - 2 rebanada
- mantequilla para freír - 15 g
- aceite vegetal para freír los huevos - 10 ml
- salsa de soja - 5 ml
- azúcar una pizca, para equilibrar la acidez del kimchi - 2 g
- mayonesa - 20 g
- cebollino finamente picado, opcional - 5 g
- pimienta negra al gusto - 1 g
Preparación
- Escurre ligeramente el kimchi del líquido y pícalo en trozos más pequeños para que sea más fácil colocarlo en el sándwich.
- En una sartén pequeña calienta 5 ml de aceite a fuego medio, añade el kimchi y fríe 3–4 minutos, hasta que parte del líquido se evapore y el kimchi se ablande ligeramente. Al final añade la salsa de soja y el azúcar, mezcla y retira del fuego.
- En un bol bate 2 huevos con una pizca de pimienta. En la misma sartén calienta el resto del aceite, vierte los huevos y fríe 2–3 minutos, removiendo suavemente, hasta obtener un revuelto suave, aún ligeramente jugoso.
- Unta las rebanadas de pan con una fina capa de mayonesa por un lado. Sobre dos rebanadas coloca una loncha de queso, pon encima el revuelto caliente y, sobre este, el kimchi salteado. Espolvorea con cebollino.
- Cubre con la otra rebanada de pan, con la mayonesa hacia dentro, y presiona ligeramente con la mano.
- En una sartén limpia derrite la mantequilla a fuego medio. Coloca los sándwiches y fríe 2–3 minutos por cada lado, presionando con una espátula, hasta que el pan esté dorado y crujiente y el queso del interior se haya derretido.
- Retira de la sartén, espera 1–2 minutos para que el relleno se temple un poco y corta los sándwiches por la mitad con un cuchillo afilado.
Conservación
Los sándwiches saben mejor recién hechos, pero si sobran, guárdalos en la nevera envueltos en papel de aluminio hasta 24 horas y recaliéntalos en una sartén a fuego medio-bajo para que el pan vuelva a quedar crujiente.
Me encanta preparar estos sándwiches cuando tengo antojo de algo reconfortante pero no quiero pasar mucho tiempo en la cocina. El contraste entre el pan crujiente, el huevo cremoso y el kimchi ácido y picante hace que cada bocado sea muy adictivo.