Huevos fritos coreanos sobre arroz con verduras Recipe
Este es un plato muy sencillo que en Corea podría ser una comida rápida de estudiante: un cuenco de arroz caliente, encima un huevo frito y un puñado de verduras. Recuerda un poco a una versión minimalista del bibimbap, pero sin acompañamientos complicados. Es ideal cuando tienes arroz cocido del día anterior y quieres convertirlo en 10 minutos en una comida completa.
Transforma arroz sencillo en un plato completo y colorido con muy pocos ingredientes y en muy poco tiempo, recordando al bibimbap pero en una versión mucho más accesible para el día a día.
Consejos del chef
No escatimes en el aceite de sésamo en la salsa: es lo que le da al plato su aroma coreano característico. Ajusta la cantidad de gochujang poco a poco, probando, para encontrar el nivel de picante que más te guste.
Sugerencias de servicio
Sirve los cuencos con kimchi o con verduras encurtidas suaves al lado. También puedes acompañarlos con una sopa clara de miso o de algas para tener una comida al estilo coreano más completa.
Ingredientes
- arroz cocido, preferiblemente ligeramente caliente - 200 g
- huevo - 2 pieza
- zanahoria rallada con un rallador grueso - 50 g
- pepino cortado en medias lunas finas - 60 g
- cebollino picado - 8 g
- salsa de soja - 20 ml
- pasta gochujang se puede reducir la cantidad - 8 g
- aceite vegetal para freír los huevos - 15 ml
- aceite de sésamo - 5 ml
- semillas de sésamo tostadas - 4 g
Preparación
- Si el arroz está frío, pásalo a un cuenco y caliéntalo en el microondas o al vapor hasta que esté caliente y tierno.
- Corta el pepino en medias lunas finas y ralla la zanahoria con un rallador grueso. Puedes dejar las verduras crudas para que aporten un toque crujiente.
- En un cuenco pequeño, mezcla la salsa de soja, la pasta gochujang y el aceite de sésamo hasta obtener una salsa homogénea.
- En una sartén, calienta el aceite vegetal a fuego medio. Casca los huevos y fríelos 3–4 minutos, hasta que la clara esté completamente cuajada y la yema se mantenga líquida o semilíquida, según tus preferencias.
- Mientras se fríen los huevos, reparte el arroz caliente en dos cuencos, presionándolo ligeramente con una cuchara para crear una superficie uniforme.
- Coloca sobre el arroz un puñado de zanahoria y de pepino, formando montoncitos de colores a un lado del cuenco.
- Pon con cuidado un huevo frito en el centro de cada cuenco. Riega todo con la salsa preparada y espolvorea con cebollino y semillas de sésamo.
- Antes de comer, mezcla el contenido del cuenco con una cuchara para que la yema del huevo se una al arroz y a la salsa.
Conservación
Guarda por separado el arroz cocido y las verduras en la nevera. Los huevos es mejor hacerlos justo antes de servir para mantener la mejor textura.
Este plato es mi solución favorita cuando tengo arroz sobrante y poco tiempo. Cada persona puede mezclar el cuenco a su gusto, lo que lo convierte en una comida sencilla pero muy reconfortante.