Revuelto español con chorizo y champiñones Recipe
Un revuelto contundente con chorizo y champiñones es un desayuno que tranquilamente puede sustituir a una comida temprana. En los bares españoles, platos similares aparecen como “huevos rotos” u otras variaciones de huevos con embutido, servidos con pan y café. Es una idea estupenda para un fin de semana tranquilo, cuando te apetece algo más consistente que un simple bocadillo.
Este revuelto se inspira en los “huevos rotos” españoles: es saciante, lleno del aroma ahumado del chorizo y del sabor terroso de los champiñones. Gracias a la cocción lenta de los huevos con un poco de leche, queda cremoso y recuerda más a un plato de bar para el desayuno que a unos simples huevos rápidos a la sartén.
Consejos del chef
La clave es el orden de cocción: primero la cebolla, luego el chorizo y al final los champiñones; así nada se quema y los sabores se van integrando. Vierte los huevos con el fuego claramente más bajo y remueve con calma, sin prisas; si retiras la sartén del fuego cuando los huevos aún están un poco sueltos, terminarán de hacerse solos y no se convertirán en una masa seca. Sala ligeramente los champiñones nada más ponerlos en la sartén para que suelten el agua más rápido y se doren bien después de que se evapore.
Sugerencias de servicio
Sirve este revuelto con una rebanada de baguette tostada o pan de centeno y un café negro bien fuerte; es un conjunto que basta como desayuno tardío de fin de semana. Para una cena ligera después del trabajo puedes añadir una ensalada sencilla de tomate y cebolla roja aliñada con aceite de oliva. También combina muy bien con un vaso de zumo de naranja recién exprimido si preparas un brunch para tus invitados.
Ingredientes
- huevo - 4 pieza
- chorizo - 80 g
- champiñones - 150 g
- cebolla - 0.5 pieza
- aceite de oliva - 1 cucharada
- leche - 2 cucharada
- perejil fresco picado - 1 cucharada
- sal
- pimienta
Preparación
- Limpia los champiñones y córtalos en láminas; pica la cebolla en dados pequeños.
- Corta el chorizo en medias rodajas finas.
- Calienta el aceite en una sartén a fuego medio, añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y esté ligeramente transparente.
- Añade el chorizo y fríe 2–3 minutos, hasta que empiece a dorarse y suelte su grasa rojiza.
- Añade los champiñones, sala ligeramente y fríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablanden y se evapore la mayor parte del agua.
- En un bol bate los huevos con la leche y añade una pizca de sal y pimienta.
- Baja el fuego de la sartén a medio-bajo y vierte la mezcla de huevo sobre el chorizo y los champiñones.
- Remueve suavemente con una cuchara de madera o espátula, despegando el huevo del fondo de la sartén, durante 3–4 minutos, hasta que el revuelto esté cuajado pero aún ligeramente cremoso.
- Retira la sartén del fuego, espolvorea con el perejil picado y sirve de inmediato.
Conservación
El revuelto sabe mejor recién hecho y no se recomienda guardarlo. Si te sobra un poco, consúmelo en pocas horas, bien recalentado, asegurándote de que se caliente por completo.
Suelo preparar esta versión de revuelto los sábados por la mañana, cuando después de la compra en el mercado me queda un trozo de chorizo y un puñado de champiñones. Me gusta hacerlo en una cazuela grande y llevarla a la mesa para que cada uno se sirva su porción sobre pan caliente.