Tonkotsu ramen en versión casera Recipe
El tonkotsu ramen es una sopa cremosa y rica a base de huesos de cerdo cocidos durante mucho tiempo, con fideos y acompañamientos. En Japón es una especialidad de la región de Fukuoka, que se suele comer tarde por la noche después del trabajo o de quedar con amigos. La versión casera no requiere 12 horas de cocción, pero sigue dando un caldo denso, lechoso y lleno de sabor.
Este tonkotsu ramen casero logra un caldo denso y lechoso sin necesidad de una cocción de 12 horas, manteniendo el carácter profundo y reconfortante del original japonés.
Consejos del chef
Blanquear los huesos al principio es clave para obtener un caldo limpio en sabor y aspecto. No tengas miedo de cocer el caldo con un hervor constante: esa agitación ayuda a extraer la gelatina y la grasa que le dan la textura cremosa.
Sugerencias de servicio
Acompaña el ramen con encurtidos japoneses, kimchi suave o una pequeña ensalada de pepino. Un té verde caliente o una cerveza ligera combinan muy bien con la riqueza del caldo.
Ingredientes
- huesos de cerdo - 1.2 kg
- panceta de cerdo - 400 g
- fideos ramen - 300 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 5 dientes
- jengibre - 30 g
- puerro - 1 pieza
- salsa de soja - 60 ml
- mirin - 40 ml
- aceite - 1 cucharada
- huevo - 4 pieza
- cebolla de verdeo - 3 pieza
- setas shiitake - 4 pieza
- sal - 2 cucharaditas
- agua - 2.5 l
Preparación
- Coloca los huesos de cerdo en una olla grande, cúbrelos con agua fría, lleva a ebullición y cuece 5 minutos. Luego escurre el agua, enjuaga los huesos bajo el grifo y retira la espuma visible y los restos de sangre; así el caldo tendrá un sabor más limpio.
- Corta la cebolla por la mitad (no hace falta pelarla), corta el puerro en varios trozos grandes, aplasta ligeramente los dientes de ajo con un cuchillo y corta el jengibre en rodajas.
- Pon en una olla grande los huesos limpios, añade la cebolla, el puerro, el ajo y el jengibre y vierte 2,5 litros de agua fresca. Lleva a ebullición, baja el fuego a medio y cuece destapado durante 2,5–3 horas, de modo que el caldo hierva suavemente pero de forma visible.
- Durante la cocción retira de vez en cuando con una cuchara la espuma de la superficie. Cuanto más tiempo cuezas, más lechoso y espeso debería volverse el caldo.
- Mientras tanto, enrolla bien apretada la panceta de cerdo y átala con cordel de cocina para que mantenga la forma. Calienta el aceite en una sartén y dora la panceta por todos los lados hasta que esté de un color dorado intenso.
- En una cacerola pequeña vierte 200 ml de agua, añade la salsa de soja y el mirin. Incorpora la panceta dorada, tapa y cocina a fuego muy bajo durante 40–50 minutos, dándole la vuelta cada 10–15 minutos, hasta que esté tierna. Deja que se temple en la salsa.
- Cuando el caldo esté listo, retira los huesos y las verduras y cuela el líquido a través de un colador a una olla limpia. Sazona con sal al gusto: el caldo debe quedar claramente salado y muy intenso.
- Cuece los huevos con la yema semilíquida: ponlos en agua fría, lleva a ebullición y, desde que rompa a hervir, cuece 6,5–7 minutos. Pásalos a agua fría, pélalos y ponlos 15 minutos en la salsa en la que se guisó la panceta para que tomen color y sabor.
- Corta las setas shiitake en láminas finas y saltéalas brevemente en una sartén sin grasa hasta que se doren ligeramente y desprendan aroma. Corta la cebolla de verdeo en rodajas finas.
- Cuece los fideos ramen en una olla aparte siguiendo las instrucciones del paquete, normalmente 3–4 minutos. Escúrrelos y enjuágalos brevemente con agua templada.
- Saca la panceta de la salsa, retira el cordel y córtala en lonchas finas. Corta los huevos por la mitad.
- Reparte porciones de fideos en los cuencos y cúbrelos con el caldo muy caliente. Coloca por encima las lonchas de panceta, las mitades de huevo, las setas y espolvorea con la cebolla de verdeo. Sirve de inmediato.
Conservación
Guarda el caldo en la nevera hasta 3 días o congélalo en porciones. La panceta y los huevos marinados se conservan bien en su salsa en un recipiente hermético en la nevera durante 2–3 días.
Preparar tonkotsu en casa puede parecer intimidante, pero con unos cuantos pasos bien organizados se convierte en un ritual relajante de fin de semana, y el resultado compensa con creces el tiempo invertido.