Quenelles de brochet en salsa de tomate y nata Recipe
Las quenelles son unas albóndigas ovaladas y ligeras de pescado, especialmente populares en la región de Lyon. Servidas con salsa de tomate y nata quedan tan delicadas como una nube y muy saciantes. Es un plato que a menudo aparece en el almuerzo del domingo, cuando la familia tiene tiempo de sentarse tranquilamente a la mesa.
Las quenelles de brochet son un clásico de la cocina lionesa: ligeras, esponjosas y muy elegantes, pero al mismo tiempo saciantes y reconfortantes. La combinación de pescado suave con una salsa cremosa de tomate y nata crea un plato perfecto para una comida de domingo o una ocasión especial.
Consejos del chef
Trabaja siempre con la masa aún templada: se mezcla mejor y las quenelles quedan más aireadas. No dejes que la cebolla se dore, porque podría dar un sabor amargo a la salsa. Si la masa te queda demasiado líquida, enfríala un poco en la nevera; si está demasiado espesa, añade una o dos cucharadas de leche.
Sugerencias de servicio
Sirve las quenelles directamente en la fuente de horno, bien calientes, con abundante salsa. Acompáñalas con arroz blanco suelto, puré de patatas cremoso o una baguette crujiente. Completa el plato con una ensalada verde sencilla con vinagreta ligera.
Ingredientes
- filete de pescado blanco sin espinas, por ejemplo lucioperca, bacalao - 400 g
- leche - 250 ml
- mantequilla - 60 g
- harina de trigo para la masa escaldada - 80 g
- huevo a temperatura ambiente - 2 piezas
- nata 30% - 150 ml
- passata de tomate fina - 300 ml
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- nuez moscada rallada - 0.25 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta blanca al gusto
- aceite para freír la cebolla - 1 cucharada
Preparación
- Corta el pescado en trozos y comprueba con los dedos que no tenga espinas. Si las hay, retíralas con unas pinzas.
- En un cazo lleva a ebullición la leche con la mantequilla y una pizca de sal. Cuando empiece a subir, añade la harina y remueve enérgicamente con una cuchara de madera durante 2–3 minutos a fuego bajo, hasta que la masa esté lisa, espesa y empiece a separarse de las paredes del cazo.
- Pasa la masa a un bol y deja reposar 5–10 minutos para que se temple un poco, pero siga caliente.
- Añade a la masa templada los huevos de uno en uno, mezclando bien cada vez, hasta obtener una masa espesa y homogénea.
- Tritura el pescado con una batidora hasta obtener una pasta fina y añádela a la masa. Sazona con sal, pimienta blanca y nuez moscada, y mezcla. La masa debe ser espesa pero ligeramente pegajosa.
- En una olla grande hierve abundante agua con sal. Con una cuchara mojada en agua caliente toma porciones de masa y forma quenelles ovaladas, deslizándolas suavemente al agua hirviendo.
- Cuece las quenelles a fuego bajo durante 10–12 minutos, hasta que suban a la superficie y aumenten ligeramente de tamaño. Sácalas con una espumadera a un plato.
- Pica finamente la cebolla y pasa el ajo por un prensador. Calienta el aceite en una sartén, añade la cebolla y sofríe 3–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, sin dorarse. Añade el ajo y sofríe 30 segundos más.
- Vierte la passata de tomate, sazona con sal y pimienta y cocina 5 minutos a fuego bajo. Añade la nata, mezcla y calienta otros 3–4 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Coloca las quenelles en una fuente apta para horno y cúbrelas con la salsa de tomate y nata.
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo) y hornea 10–12 minutos, hasta que la salsa burbujee ligeramente por los bordes.
- Sirve de inmediato, preferiblemente con arroz o baguette para mojar en la salsa.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Este plato, aunque parece sofisticado, es muy reconfortante y casero. Merece la pena tomarse un poco de tiempo para preparar la masa escaldada: es la clave de la textura ligera y esponjosa de las quenelles. Es una excelente forma de presentar el pescado de manera diferente, incluso para quienes no son grandes aficionados al pescado.