Postre alemán de yogur, manzanas y granola crujiente Recipe
Este sencillo postre de capas de yogur, manzanas estofadas y granola crujiente es muy habitual en las cafeterías alemanas como "postre ligero después del almuerzo". Recuerda un poco a una tarta de manzana en vaso, pero en lugar de masa lleva yogur y copos. Es lo bastante ligero como para tomarlo también como segundo desayuno.
Los postres en capas del tipo «Schichtdessert» son muy populares en cafeterías y comedores alemanes: se preparan con antelación en vasitos de cristal y sus ingredientes suelen recordar a tartas clásicas, como la de manzana.
Este postre recuerda al "Schichtdessert" alemán, que en las cafeterías se sirve en vasos después del almuerzo: ligero, pero con un marcado carácter de tarta de manzana. La combinación de manzanas templadas con canela, yogur frío y granola crujiente da como resultado un postre en capas vistoso que se prepara en apenas unos minutos. Es una forma estupenda de aprovechar las manzanas que se quedan en el frutero y convertirlas en algo más especial que un simple yogur con fruta.
Por qué funciona esta versión
- Las manzanas se cocinan solo hasta quedar tiernas, casi «al dente», de modo que no se convierten en puré y forman una capa bien definida.
- Parte del dulzor está en las manzanas y parte en el yogur, por lo que el postre no resulta empalagoso.
- Enfriar bien las manzanas mantiene la consistencia del yogur y las capas nítidas.
- La granola en el fondo y en la superficie aporta dos texturas distintas: ligeramente empapada y muy crujiente.
Consejos del chef
No cocines las manzanas en exceso: deben quedar tiernas pero en cubos, de lo contrario se convertirán en puré y las capas se mezclarán en una sola masa. Añade la granola justo antes de servir para que no se ablande con el yogur y las manzanas; si el postre va a reposar en la nevera, reserva un poco de granola para espolvorear al final. Conviene sacar el yogur de la nevera 10 minutos antes: así no estará helado y se integrará mejor con el sabor de las manzanas.
Sugerencias de servicio
Funciona muy bien como "algo dulce" después de la comida del domingo, cuando ya no hay sitio para tartas pesadas pero todos quieren un vasito de postre. Me gusta servirlo con café con leche o rooibos: un té suave que no tapa el sabor de la canela y las manzanas. Para un segundo desayuno en el trabajo basta con llevarlo en un tarro con tapa y guardar la granola aparte en un pequeño recipiente.
A tener en cuenta
- No cubras las manzanas calientes con film: el vapor se condensará, el jugo se volverá más líquido y las manzanas se desharán antes.
- No endulces demasiado el yogur, o desaparecerá el contraste entre la capa cremosa y las manzanas caramelizadas.
- Forma las capas con una cuchara en lugar de verter desde el bol, de lo contrario ensuciarás enseguida las paredes del vaso.
Sustituciones
- Puedes sustituir el yogur natural por yogur griego si te gustan los postres más espesos y cremosos.
- Cambia la miel por sirope de arce o de dátil si evitas los productos de origen animal.
- Sustituye la granola por una mezcla de copos de avena y frutos secos ligeramente tostados en una sartén sin grasa.
- Puedes cambiar parte de las manzanas por peras: el postre quedará más aromático y más suave.
Ingredientes
- yogur natural - 400 g
- manzana - 3 pieza
- granola - 80 g
- mantequilla - 10 g
- miel - 2 cucharada
- canela - 0.5 cucharadita
- zumo de limón - 1 cucharada
- vainilla (extracto) - 0.5 cucharadita
Preparación
- Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en cubos pequeños y regulares. Rocíalas de inmediato con el zumo de limón y mezcla hasta que todos los trozos queden ligeramente brillantes y no empiecen a oscurecerse.
- Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio hasta que deje de chisporrotear y empiece a oler suavemente a fruto seco, pero siga clara. Añade las manzanas, 1 cucharada de miel y la canela, y mezcla bien para que los cubos se impregnen de la mantequilla.
- Cocina las manzanas 5–7 minutos, removiendo. Cuando el tenedor entre fácilmente en el centro pero los cubos mantengan su forma y la salsa de la sartén esté ligeramente espesa y brillante, estarán listas; no deben deshacerse en puré.
- Si las manzanas han soltado mucho jugo, al final sube el fuego durante 30–40 segundos, removiendo, hasta que el líquido espese visiblemente y empiece a burbujear ligeramente. Retira la sartén del fuego y deja que las manzanas se enfríen.
- Deja enfriar las manzanas hasta que estén templadas: al tacto deben notarse claramente cálidas, pero no quemar. Si están demasiado calientes, aclararán el yogur y ablandarán la granola de inmediato, y las capas empezarán a desmoronarse.
- En un cuenco mezcla el yogur con la vainilla y la otra cucharada de miel hasta obtener una crema lisa y ligeramente fluida. Prueba: debe estar solo delicadamente dulce, porque el resto del dulzor y del aroma lo aportará la capa de manzanas.
- Prepara 4 vasos o copas. En el fondo de cada uno pon 1–2 cucharadas de granola, formando una capa fina y uniforme; no la presiones, debe quedar suelta y crujiente.
- Sobre la granola coloca 2 cucharadas de yogur y repártelo suavemente hacia las paredes del vaso; después añade una capa fina de manzanas. Repite las capas, terminando con manzanas y un pequeño puñado de granola fresca por encima como toque crujiente.
- Si se ensucia el borde del vaso, límpialo con una toalla de papel para que el postre se vea como en una cafetería. Sírvelo de inmediato para un máximo de crujiente o enfríalo 20–30 minutos, hasta que el yogur esté claramente frío.
Conservación
Monta el postre sin la granola si vas a guardarlo: conserva el yogur con las manzanas en vasos tapados en la nevera hasta 24 horas y añade la granola justo antes de servir para que siga crujiente.
Suelo preparar este postre cuando después del entrenamiento nocturno me apetece algo dulce pero no quiero recurrir a una tarta pesada: entonces uso yogur espeso y un poco más de granola. A veces también lo preparo por la noche en vasos y por la mañana solo lo saco de la nevera cuando todos en casa salen corriendo al trabajo.