Postre alemán de sémola (Grießbrei) con salsa de frutas Recipe
Grießbrei es un postre lácteo suave a base de sémola de trigo que en Alemania se sirve a menudo a los niños para la cena o como comida dulce. Recuerda a un pudín espeso o a una crema de sémola muy cremosa, pero es algo más compacto. Con una sencilla salsa de frutas se convierte en un agradable postre caliente que se prepara fácilmente con ingredientes básicos.
Grießbrei es un clásico de las cocinas alemanas, a medio camino entre postre y comida ligera dulce, que a menudo sustituye al segundo plato tradicional. Su textura aterciopelada y lechosa y su delicado aroma a vainilla combinan de maravilla con la salsa ligeramente ácida de frutos del bosque. Es un plato que reconforta después de un paseo invernal y que, además, no requiere ingredientes sofisticados.
Consejos del chef
Incorpora la sémola realmente en forma de lluvia fina y remueve enseguida con unas varillas: es la única manera de evitar grumos sin usar batidora. Vigila que la leche no hierva demasiado fuerte, porque la mezcla se pega y se quema con facilidad en el fondo; lo mejor es usar un cazo de fondo grueso y remover también por los bordes. Espesa la salsa de frutas con la fécula solo cuando las frutas estén hirviendo y remueve enérgicamente para que no se formen “bolas” de almidón.
Sugerencias de servicio
Sirve el Grießbrei caliente en cuencos pequeños, con una buena cucharada de salsa de frutas por encima y un poco de canela espolvoreada justo antes de servir. Es perfecto como cena dulce en una noche fría y lluviosa, por ejemplo después de volver tarde del entrenamiento, cuando ya no tienes fuerzas para cocinar una comida completa. Para acompañar, va bien un vaso de leche caliente, una infusión de frutas o una tisana suave.
Ingredientes
- leche - 800 ml
- sémola de trigo fina - 80 g
- azúcar - 40 g
- azúcar de vainillina - 1 paquete
- mantequilla - 20 g
- sal - 1 pizca
- frutos del bosque - 250 g
- azúcar - 20 g
- agua - 50 ml
- fécula de patata - 1 cucharadita
Preparación
- Vierte la leche en un cazo y añade el azúcar, el azúcar de vainillina, una pizca de sal y la mantequilla. Calienta a fuego medio, removiendo, hasta que la leche esté caliente pero aún sin hervir.
- Ve incorporando la sémola poco a poco en forma de lluvia fina sobre la leche caliente, removiendo constantemente con unas varillas para que no se formen grumos.
- Cuece a fuego bajo durante 4–5 minutos, sin dejar de remover, hasta que la mezcla espese claramente y empiece a burbujear suavemente. Debe quedar lisa y cremosa.
- Cuando la sémola tenga la consistencia de un pudín espeso, retira el cazo del fuego. Cubre con una tapa para que no se forme piel en la superficie si no vas a servir de inmediato.
- Para la salsa, pon los frutos del bosque en un cazo pequeño (si son congelados, no hace falta descongelarlos antes), añade el azúcar y el agua. Calienta a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que las frutas suelten su jugo y empiecen a deshacerse.
- Mezcla la fécula de patata en un cuenco pequeño con 2 cucharadas de agua fría hasta que no queden grumos. Vierte la mezcla en las frutas que están cociendo, removiendo constantemente.
- Cuece la salsa 1 minuto más, hasta que espese ligeramente y tenga la consistencia de una gelatina ligera. Retira del fuego.
- Reparte la sémola en cuencos, vierte por encima la salsa de frutas caliente. Sirve enseguida, caliente o ligeramente templado.
Conservación
Guarda la sémola y la salsa de frutas en recipientes separados, bien tapados, en la nevera y consume en 2 días. Al recalentar, añade un poco de leche a la sémola si se ha espesado demasiado y calienta suavemente, sin hervir fuerte.