Pierogi ruskie con cebolla y nata Recipe
Los pierogi ruskie son uno de los platos más caseros de Polonia. Una masa delicada rellena de patatas y requesón, servida con cebolla salteada y una cucharada de nata agria, que muchos asocian con las vacaciones en casa de la abuela. Son como la versión polaca de los ravioli italianos: ingredientes sencillos, pero muchísimo sabor y una sensación de saciedad muy agradable.
Pierogi ruskie wywodzą się z kuchni Kresów i pierwotnie nie miały nic wspólnego z Rosją – nazwa pochodzi od Rusi Czerwonej. W wielu domach to danie obowiązkowe na Wigilię lub rodzinne niedziele, często lepione całymi partiami „na zapas”.
Los pierogi ruskie con cebolla y nata tienen un equilibrio único entre el relleno cremoso y la masa fina y elástica, difícil de encontrar en otras cocinas. El requesón salado, las patatas y la cebolla dorada crean un relleno sencillo pero muy umami, por eso este plato reconforta tanto después de un día largo. En muchas regiones de Polonia, las proporciones de queso y patata son un pequeño “secreto de la casa”, lo que hace que cada plato de pierogi sepa un poco diferente.
Dlaczego ta wersja działa
- Ciasto z dodatkiem oleju jest elastyczne i łatwiej się wałkuje na cienko bez pękania.
- Dokładne odparowanie ziemniaków daje zwarty, kremowy farsz, który nie rozmaka w cieście.
- Próbny gotowany pieróg pozwala skorygować doprawienie farszu przed sklejeniem całej porcji.
- Dwie porcje cebuli – w farszu i na wierzchu – wzmacniają maślany, domowy smak.
Consejos del chef
Amasa la masa al menos 8–10 minutos, hasta que esté lisa y elástica; si se agrieta al estirarla, añade literalmente una cucharadita de agua tibia. Sazona el relleno en caliente, porque así se perciben mejor la sal y la pimienta; debe estar claramente salado, ya que durante la cocción el sabor se suaviza. Vigila que el agua hierva solo suavemente: una ebullición demasiado fuerte puede abrir los pierogi y lavar el relleno.
Sugerencias de servicio
Saben mejor con abundante cebolla bien dorada en mantequilla clarificada y una buena cucharada de nata agria espesa al 18%. Para acompañar, va muy bien un vaso de suero de leche frío o compota de guinda, especialmente en un almuerzo de fin de semana. También es un excelente plato “para tener de reserva”: los pierogi cocidos se pueden dorar después en la sartén y servir como comida rápida tras el trabajo.
Na co uważać
- Nie nakładaj zbyt dużo farszu – pieróg trudniej skleić i łatwiej pęka przy gotowaniu.
- Za grube ciasto będzie twarde po ugotowaniu; staraj się utrzymać ok. 2 mm grubości.
- Nie przykrywaj świeżo ugotowanych pierogów szczelnie – para zbierze się pod pokrywką i je rozmiękczy.
Zamienniki
- Twaróg półtłusty możesz zastąpić tłustym, zwiększając ilość ziemniaków o ok. 100 g.
- Masło do cebulki podmień na masło klarowane, jeśli cebula łatwo ci się przypala.
- Część ziemniaków zastąp puree z pieczonych ziemniaków, by farsz był bardziej orzechowy.
- Do ciasta możesz użyć mąki typ 650 – będzie ciut bardziej sprężyste i mniej delikatne.
Ingredientes
- harina tipo 450–500 - 500 g
- agua tibia no hirviendo, solo claramente caliente - 250 ml
- huevo - 1 pieza
- aceite para la masa - 1 cucharada
- sal para la masa, y también para el relleno y el agua - 1 cucharadita
- patatas harinosas, por ejemplo tipo para puré - 700 g
- requesón semigraso (twaróg) puede ser en bloque o de tarrina, pero más bien denso - 400 g
- cebolla medianas - 2 pieza
- mantequilla para saltear la cebolla - 40 g
- pimienta o más al gusto - 0.5 cucharaditas
- nata agria 18% para servir - 200 g
Preparación
- Pela las patatas, córtalas en trozos, cúbrelas con agua fría, añade un poco de sal y cuece 15–20 minutos, hasta que estén muy tiernas. Escurre y deja reposar unos minutos para que se evaporen.
- Mientras tanto, pela las cebollas. Pica finamente una cebolla para el relleno y corta la otra en plumas o dados para servir.
- Calienta la mitad de la mantequilla en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla picada para el relleno y sofríe 5–7 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se dore ligeramente. Deja que se enfríe.
- Tritura bien las patatas cocidas con un pasapurés o prensándolas para que no queden grumos. Añade el requesón y la cebolla salteada. Mezcla con la mano o con una cuchara hasta obtener una masa homogénea.
- Sazona el relleno con sal y abundante pimienta. Prueba: el relleno debe estar claramente salado y con bastante pimienta, porque dentro de la masa el sabor se suavizará.
- En un bol grande pon la harina y la sal, añade el huevo, el aceite y el agua tibia. Amasa con las manos unos 5–7 minutos, hasta obtener una masa lisa, suave y elástica que no se pegue. Si está demasiado seca, añade 1–2 cucharadas de agua; si demasiado pegajosa, un poco de harina.
- Cubre la masa con un bol o un paño y deja reposar 10–15 minutos: así será más fácil de estirar.
- Divide la masa en 2–3 partes. Estira cada parte sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener una lámina de unos 2 mm de grosor.
- Con un vaso o un cortador redondo corta círculos. Coloca aproximadamente 1 cucharadita de relleno en cada círculo. Dobla por la mitad y sella bien los bordes, presionando con los dedos para que el relleno no se salga durante la cocción.
- En una olla grande lleva a ebullición agua con 1 cucharadita de sal. Echa los pierogi por tandas, removiendo suavemente con una cuchara de madera para que no se peguen al fondo.
- Cuece los pierogi 2–3 minutos desde que suban a la superficie. Sácalos con una espumadera a un plato o fuente.
- En una sartén calienta la mantequilla restante. Añade la cebolla cortada en plumas o dados y sofríe 8–10 minutos a fuego medio, hasta que esté dorada y ligeramente crujiente.
- Sirve los pierogi calientes, regados con la cebolla salteada y con una cucharada de nata agria por encima.
Conservación
Los pierogi cocidos se conservan en la nevera 2–3 días. Unta ligeramente con aceite o mantequilla para que no se peguen. Antes de servir, caliéntalos en agua caliente o saltéalos en una sartén con un poco de mantequilla hasta que se doren.
Siempre hago el doble de cantidad y congelo una parte en recipientes marcados con la fecha: entre semana me salvan cuando vuelvo tarde del entrenamiento. Lo que más me divierte es cuando en la mesa alguien intenta adivinar si esta vez he puesto más queso o más patata que la última vez.