Patatas asadas con pollo y queso al estilo americano Recipe
Este plato recuerda a las “loaded potatoes” americanas: patatas rellenas de todo lo bueno: trocitos de pollo, queso y cebollino. Por fuera la piel queda ligeramente crujiente y por dentro las patatas son suaves y cremosas. Es una idea estupenda para una comida sencilla al horno, que se puede comer en plato o… directamente de la piel.
Es una versión casera de las clásicas “loaded potatoes” americanas: crujientes por fuera, cremosas por dentro y cargadas de pollo jugoso, queso fundido y cebollino fresco. Se preparan casi por completo en el horno y son perfectas para una comida reconfortante sin demasiadas complicaciones.
Consejos del chef
Elige patatas de tamaño similar para que se asen de manera uniforme. No te saltes el paso de pincharlas con el tenedor: ayuda a que el vapor salga y la piel no se rompa. Si quieres ahorrar tiempo, puedes asar las patatas con antelación y rellenarlas justo antes de la segunda cocción.
Sugerencias de servicio
Acompaña las patatas con una ensalada fresca de pepino con eneldo o con una mezcla de hojas verdes y un aliño ligero de limón. También combinan muy bien con verduras asadas al horno, como brócoli o zanahorias, para completar el plato.
Ingredientes
- patatas - 4 piezas
- pechuga de pollo - 250 g
- queso amarillo - 120 g
- nata - 80 g
- mantequilla - 20 g
- aceite - 15 ml
- cebollino - 3 cucharadas
- ajo - 1 pieza
- pimentón - 0.5 cucharaditas
- sal - 1 cucharadita
- pimienta - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Lava muy bien las patatas con un cepillo bajo el grifo, sin pelarlas. Sécalas, pínchalas varias veces con un tenedor, úntalas con una fina capa de aceite y espolvoréalas con una pizca de sal.
- Coloca las patatas en una bandeja forrada con papel de horno y hornéalas en el horno precalentado a 200°C (calor arriba y abajo) durante 45–55 minutos, hasta que estén tiernas por dentro; compruébalo clavando un cuchillo o tenedor en la parte más gruesa.
- Mientras tanto, corta la pechuga de pollo en dados pequeños. Sazona con sal, pimienta y pimentón.
- Calienta un poco de aceite en una sartén y fríe el pollo durante 8–10 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que los trozos estén dorados y completamente blancos por dentro. Deja que se enfríen un poco.
- Pica finamente el cebollino. Ralla el queso amarillo si no viene ya rallado.
- Saca las patatas asadas del horno, córtalas a lo largo por la mitad, pero no del todo, de forma que las mitades queden unidas por la parte inferior. Ábrelas con cuidado, procurando no quemarte.
- Con una cuchara, retira parte de la pulpa de cada patata a un bol, dejando junto a la piel una capa fina para que la patata no se deshaga.
- Añade al bol con la pulpa la mantequilla, la nata, el ajo prensado, la mitad del queso, la mayor parte del cebollino y el pollo salteado. Sazona con sal y pimienta y mezcla todo muy bien hasta obtener una masa espesa y cremosa.
- Rellena las patatas vaciadas con el relleno preparado, espolvorea con el resto del queso y vuelve a meterlas en el horno durante 8–10 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente.
- Antes de servir, espolvorea con el resto del cebollino.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Este tipo de patatas rellenas son ideales para aprovechar restos de pollo asado u otras carnes ya cocinadas. Me gusta servirlas directamente en la piel, en una bandeja grande al centro de la mesa, para que cada uno se sirva la suya: es sencillo, vistoso y muy acogedor.