Pastel español de arroz, tomate y queso Recipe
Este pastel gratinado de arroz, tomate y queso es una versión casera de los platos españoles al horno, que a menudo se preparan con sobras de arroz del día anterior. Las capas de arroz, salsa de tomate y queso fundido crean un plato reconfortante y saciante para toda la familia. Es una buena manera de aprovechar arroz ya cocido y tener una comida caliente sin pasar mucho tiempo frente a los fogones.
Este pastel español es la quintaesencia de la cocina “de aprovechamiento”: se prepara con arroz del día anterior, pero después de hornearlo sabe como un plato completamente nuevo. La combinación de tomates dulces, pimiento salteado y queso fundente da como resultado algo a medio camino entre una lasaña y una paella al horno, solo que en una versión mucho más sencilla. Es un auténtico comfort food que huele como una pequeña tasca casera en alguna callejuela de Barcelona.
Consejos del chef
Vigila que el arroz quede al dente: si se pasa de cocción, después de hornear se convertirá en una masa compacta en lugar de capas esponjosas. Reduce la salsa de tomate en la sartén hasta que esté claramente más espesa; si queda demasiado líquida, el pastel soltará agua. Ralla el queso con un rallador de agujeros grandes y no te excedas con la cantidad en la superficie, porque una capa demasiado gruesa puede quemarse antes de que el interior se caliente bien.
Sugerencias de servicio
Sirve directamente del horno con una ensalada sencilla de rúcula o mezcla de hojas con aceite de oliva y un poco de vinagre de Jerez para equilibrar la contundencia del queso. A este pastel le va muy bien un vino tinto ligero, por ejemplo un tempranillo joven, o una copa de sidra seca española. En mi casa funciona de maravilla en los días en que volvemos tarde: monto el plato con arroz ya cocido y lo meto al horno antes de que todos se quiten el abrigo.
Ingredientes
- arroz blanco seco, por ejemplo de grano largo - 250 g
- agua para cocer el arroz - 500 ml
- tomates troceados en conserva - 400 g
- cebolla picada - 1 pieza
- ajo picado - 2 dientes
- queso amarillo rallado, que funda bien - 150 g
- pimiento rojo cortado en dados - 1 pieza
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- orégano seco - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- perejil fresco picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Enjuaga el arroz en un colador bajo el grifo. En una olla hierve 500 ml de agua con una pizca de sal, añade el arroz, remueve, tapa y cuece a fuego bajo 12–15 minutos, hasta que absorba el agua y esté tierno. Deja reposar tapado 5 minutos y luego suelta los granos con un tenedor.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo).
- Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente. Añade el ajo y sofríe 1 minuto más.
- Añade el pimiento cortado en dados y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande ligeramente. Incorpora los tomates troceados de lata, el orégano seco, una pizca de sal y pimienta. Cuece 8–10 minutos, hasta que la salsa espese un poco.
- Unta ligeramente con aceite una fuente apta para horno. Coloca en el fondo la mitad del arroz cocido y presiona suavemente con una cuchara.
- Vierte sobre el arroz la mitad de la salsa de tomate y espolvorea con un tercio del queso rallado. Coloca encima el resto del arroz, vierte la salsa restante y cubre con el queso que queda.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea 18–20 minutos, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente en los bordes.
- Saca el pastel del horno y déjalo reposar 5–10 minutos para que se asiente un poco. Espolvorea con perejil picado y sirve.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 2 días. Recalienta las porciones en el horno o en el microondas hasta que el centro esté bien caliente.