Pastel español de pasta con chorizo y calabacín Recipe
Este pastel al horno es la versión española de la pasta gratinada: chorizo, calabacín, tomate y queso se combinan en un plato aromático y saciante. En los hogares españoles este tipo de recetas se preparan a menudo con restos de pasta y verduras que quedan en la nevera, así que puedes tratarla como una forma inteligente de vaciar la cocina. Los sabores son intensos, ligeramente picantes y muy reconfortantes, puro «comfort food».
Este pastel es la quintaesencia del enfoque español hacia la cocina: no se tira nada y los restos de pasta y verduras se convierten en una comida completa al horno. El chorizo ahumado, el calabacín dulce, los tomates y el queso crean una salsa de sabor profundo, ligeramente picante, que envuelve la pasta a la perfección. Es un plato con carácter de «comida de bodega»: contundente, aromático e ideal para compartir en la mesa.
Consejos del chef
Cuece la pasta realmente al dente, incluso 2–3 minutos menos de lo indicado en el paquete: en el horno seguirá cocinándose y así el pastel no quedará pastoso. La salsa de tomate debe estar bien sazonada y algo espesa antes de mezclarla con la pasta; de lo contrario, el conjunto quedará aguado. No saltees el calabacín demasiado tiempo: debe quedar firme y no convertirse en puré, para que mantenga su textura en el plato terminado.
Sugerencias de servicio
Sirve el pastel con una ensalada sencilla de rúcula o mezcla de hojas con aceite de oliva y un poco de vinagre de vino: refrescará y equilibrará el carácter más pesado del queso y el embutido. Acompáñalo con una copa de vino tinto español (por ejemplo, tempranillo) o, sin alcohol, con agua con rodajas de naranja y romero. Es una opción estupenda para una noche de cine de viernes con amigos: la fuente va al centro de la mesa y cada uno se sirve cuando le apetece.
Ingredientes
- pasta corta, por ejemplo espirales, penne - 250 g
- chorizo cortado en medias rodajas - 150 g
- calabacín mediano - 1 pieza
- tomates troceados de lata - 400 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- queso amarillo rallado, que funda bien - 80 g
- pimentón dulce ahumado - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- albahaca seca o orégano - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Cuece la pasta en agua con sal 2 minutos menos de lo indicado en el paquete y escúrrela.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños, pica el ajo. Lava el calabacín, corta los extremos y córtalo en medias rodajas.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade el chorizo y fríelo 3–4 minutos, hasta que se dore ligeramente y suelte la grasa.
- Añade la cebolla y sofríe otros 4–5 minutos, hasta que se ablande. Incorpora el ajo y fríe unos 30 segundos más.
- Añade el calabacín y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande ligeramente pero sin deshacerse.
- Vierte los tomates de lata, añade el pimentón ahumado, la albahaca, una pizca de sal y pimienta. Cocina 5–7 minutos a fuego medio, hasta que la salsa espese ligeramente.
- En un bol grande mezcla la pasta cocida con la salsa de la sartén. Prueba y, si es necesario, rectifica de sal y pimienta.
- Pasa todo a una fuente apta para horno y espolvorea de manera uniforme con el queso rallado.
- Hornea 15–18 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente por los bordes. Antes de servir, deja reposar 5 minutos para que el pastel se asiente un poco.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Recalienta en el horno tapado con papel de aluminio o en el microondas, añadiendo si hace falta una cucharada de agua para que la pasta no se seque.