Pastel de pasta español con verduras y queso Recipe
Este pastel de pasta es un plato casero español que suele aparecer en la mesa entre semana, cuando hay que alimentar a varias personas hambrientas con una sola fuente. La pasta, las verduras y el queso forman un conjunto saciante, y la capa superior ligeramente gratinada es difícil de resistir. Los sabores son sencillos, pero gracias al aceite de oliva y al pimentón dulce se nota el aire mediterráneo.
Este pastel de pasta español sabe a plato sencillo de un pequeño bistró en Barcelona: pasta, verduras y queso reunidos en una sola fuente aromatizada con orégano y pimentón dulce. El aceite de oliva y el queso ligeramente gratinado por encima le dan un carácter mediterráneo difícil de conseguir en las típicas cazuelas de pasta polacas. Es un plato que realmente alimenta, no solo por lo saciante, sino también por el ambiente cálido y casero que crea.
Consejos del chef
Cuece la pasta necesariamente menos tiempo del que indica el fabricante; de lo contrario, después de 30 minutos en el horno se convertirá en una papilla blanda. Sofríe las verduras solo hasta que se ablanden ligeramente; así, después de hornear conservarán su textura y no soltarán demasiada agua. Antes de meter la fuente en el horno, prueba la salsa: debe estar ligeramente salada de más y bien condimentada, porque la pasta "absorberá" parte del sabor.
Sugerencias de servicio
Sirve el pastel con una ensalada sencilla de rúcula y una vinagreta con limón para equilibrar la contundencia del plato. Para beber, combina muy bien con una copa de vino tinto español ligero (por ejemplo, una Rioja joven) o simplemente agua con limón y naranja. Es el plato ideal para una tarde ajetreada entre semana, cuando los miembros de la casa llegan a distintas horas y cada uno quiere servirse una buena ración humeante.
Ingredientes
- pasta corta, por ejemplo espirales o macarrones - 250 g
- calabacín cortado en medias rodajas - 1 pieza
- pimiento rojo, cortado en tiras - 1 pieza
- cebolla cortada en dados - 1 pieza
- tomates en conserva troceados o enteros, triturados - 400 g
- queso amarillo rallado, que funda bien - 120 g
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- pimentón dulce en polvo - 1 cucharadita
- orégano seco - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua salada 2 minutos menos de lo indicado en el paquete, para que quede ligeramente firme en el centro. Escurre y reserva.
- Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio, añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande.
- Añade el pimiento y el calabacín, sala con una pizca de sal y sofríe 6–8 minutos, hasta que las verduras se ablanden pero mantengan la forma.
- Incorpora el pimentón dulce y el orégano, mezcla y vierte los tomates en conserva. Cocina 5–7 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Sazona la salsa con sal y pimienta y prueba para comprobar que el sabor sea suficientemente intenso.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta una fuente para horno con 1 cucharada de aceite de oliva.
- En un bol grande mezcla la pasta cocida con la salsa de verduras y tomate y la mitad del queso rallado.
- Pasa todo a la fuente para horno, alisa la superficie y espolvorea con el resto del queso.
- Hornea 20–25 minutos, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente y los bordes empiecen a burbujear suavemente.
- Al sacar del horno, deja reposar el pastel 5 minutos para que no quede demasiado líquido al servir.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Recalienta en el horno o en el microondas; si está un poco seca, añade un chorrito de agua o de aceite de oliva antes de calentar.