Pastel de mijo con calabaza y queso feta Recipe
Este pastel gratinado de mijo con calabaza y queso feta es un éxito otoñal perfecto para una comida tranquila después del trabajo. La calabaza ligeramente dulce se combina aquí con el queso salado y el mijo delicado, creando algo entre un reconfortante plato casero y una preparación de verduras más ligera. En muchos hogares polacos, este tipo de pasteles al horno aparecen en otoño, cuando la calabaza es barata y a todo el mundo le apetece algo del horno.
Este pastel gratinado combina el mijo delicado, de ligero sabor a nuez, con la dulzura de la calabaza asada y la marcada salinidad del feta, creando una mezcla muy otoñal y reconfortante. Gracias a las espinacas y las hierbas, el plato tiene un toque fresco y herbal que equilibra la textura cremosa de la mezcla de huevo y nata. Es un gran ejemplo de cómo convertir ingredientes típicamente “saludables” en algo realmente reconfortante al paladar.
Consejos del chef
Es fundamental enjuagar bien el mijo con agua hirviendo; de lo contrario puede quedar un ligero amargor que arruinará el sabor de todo el pastel. No aplastes demasiado la calabaza en la sartén: debe quedar tierna pero en trozos, porque después del horneado se notan unos bocados dulces muy agradables. Antes de verter la mezcla de huevo y nata sobre el mijo, espera un momento para que los ingredientes no estén hirviendo: así los huevos no cuajarán demasiado rápido y la mezcla quedará homogénea.
Sugerencias de servicio
Sirve el pastel solo o con una ensalada sencilla de rúcula aliñada con aceite de oliva, especialmente para una comida otoñal tranquila después del trabajo. Le va muy bien una taza de té caliente con jengibre o una copa de vino blanco ligero si preparas una cena tardía para amigos. También funciona de maravilla como comida para llevar: al día siguiente, recalentado en el microondas, sigue manteniendo bien la forma.
Ingredientes
- mijo - 180 g
- calabaza - 500 g
- queso feta - 150 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- aceite - 2 cucharadas
- caldo de verduras - 350 ml
- nata - 100 ml
- huevo - 2 pieza
- espinacas - 80 g
- sal
- pimienta
- tomillo - 1 cucharadita
Preparación
- Pon el mijo en un colador fino y enjuágalo bien primero con agua hirviendo y luego con agua fría para eliminar el amargor.
- Pon el mijo en una olla, vierte el caldo, añade una pizca de sal, tapa y cuece a fuego lento durante unos 12–15 minutos, hasta que el mijo absorba el líquido y esté tierno pero no pasado. Deja reposar tapado 5 minutos.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite una fuente apta para horno.
- Parte la calabaza, retira las semillas y córtala en dados de unos 1,5 cm (la piel de la calabaza hokkaido no hace falta pelarla; otras variedades, pélalas).
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo muy fino.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén grande. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade el ajo y la calabaza, vierte 2–3 cucharadas de agua, tapa y cocina a fuego lento 8–10 minutos, hasta que la calabaza se ablande ligeramente pero los dados mantengan su forma.
- Lava las espinacas, sécalas y pícalas groseramente. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y escúrrelas bien del exceso de agua.
- En un bol grande mezcla el mijo cocido, la calabaza salteada con la cebolla y las espinacas. Sazona con sal, pimienta y tomillo, prueba y, si es necesario, ajusta el punto de sal y especias.
- En otro bol bate los huevos con la nata hasta obtener una mezcla homogénea. Viértela en el bol con el mijo y las verduras y mezcla bien.
- Pasa la mezcla a la fuente de horno y alisa la superficie con una cuchara. Desmenuza el queso feta con los dedos en trozos pequeños y repártelos de forma uniforme por encima.
- Introduce el pastel en el horno precalentado y hornea unos 25–30 minutos, hasta que la superficie se dore ligeramente y la mezcla cuaje (al mover la fuente, el centro no debe “temblar”).
- Después de sacar del horno, deja reposar el pastel 5–10 minutos para que se asiente un poco y sea más fácil de cortar.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 2–3 días. Recalienta las porciones en el horno o en el microondas; si se resecan demasiado, cúbrelas con papel de aluminio o añade una cucharada de agua o nata antes de calentar.