Pastel alemán de levadura con fruta Streuselkuchen Recipe
Streuselkuchen es un esponjoso pastel de levadura con fruta, cubierto con una gruesa capa de crumble de mantequilla. En Alemania se hornea a menudo para reuniones familiares con café, el llamado „Kaffee und Kuchen“, especialmente los fines de semana. Recuerda al pastel polaco de levadura con crumble, pero suele ser más fino y está generosamente cargado de fruta de temporada.
El Streuselkuchen es la esencia del „Kaffee und Kuchen“ alemán: una base fina y esponjosa de masa de levadura, una gruesa capa de fruta y un crumble de mantequilla generoso que cruje agradablemente en cada bocado. A diferencia de muchos pasteles de levadura polacos, aquí la fruta es la protagonista: ciruelas, guindas o ruibarbo casi cubren la masa, de modo que cada porción es jugosa. Es un pastel que se puede cortar fácilmente en rectángulos y servir a un grupo grande; no es de extrañar que aparezca tan a menudo en reuniones familiares y tardes de café entre vecinos.
Consejos del chef
Asegúrate de que la leche para la mezcla de levadura esté solo ligeramente templada: si está demasiado caliente, la levadura perderá fuerza y la masa no levará bien. Es importante enfriar bien el crumble en la nevera; así, durante el horneado mantendrá migas definidas en lugar de convertirse en una capa uniforme. Tras el amasado, la masa debe ser suave y elástica, ligeramente pegajosa pero no líquida; si se pega mucho a las manos, espolvorea con un poco de harina, pero sin excederte para que el pastel no quede seco.
Sugerencias de servicio
Está más rico ligeramente templado, servido en una tarde de sábado con una taza de café solo o con leche, exactamente como se hace en Alemania durante el „Kaffeeklatsch“. Para una versión más de postre, puedes añadir una cucharada de nata montada o una bola de helado de vainilla, especialmente si usas frutas más ácidas como ruibarbo o guindas. El pastel también es perfecto para mercadillos escolares, picnics en el parque o como aporte dulce para una reunión con amigos: es fácil de transportar en una caja y de servir sin platos.
Ingredientes
- harina de trigo para la masa - 400 g
- leche templada - 200 ml
- levadura fresca - 25 g
- azúcar para la masa - 80 g
- mantequilla derretida, templada, para la masa - 60 g
- huevo - 1 pieza
- yema de huevo - 1 pieza
- sal - 0.5 cucharaditas
- fruta de temporada por ejemplo ciruelas, manzanas, arándanos, albaricoques, troceados - 500 g
- harina de trigo para el crumble - 150 g
- azúcar para el crumble - 80 g
- mantequilla fría, para el crumble - 90 g
- azúcar avainillado para el crumble, opcional - 1 cucharadita
Preparación
- Calienta ligeramente la leche para que esté templada pero no caliente. Desmenuza la levadura en un cuenco pequeño, añade 1 cucharada de azúcar, 2 cucharadas de harina y unas cucharadas de leche templada. Mezcla y deja reposar 10–15 minutos, hasta que la mezcla empiece a subir y a espumar.
- En un cuenco grande pon el resto de la harina, el azúcar y la sal. Añade el huevo, la yema, la mezcla de levadura y el resto de la leche. Empieza a amasar la masa a mano o con una batidora con gancho.
- Cuando los ingredientes se hayan integrado, vierte la mantequilla derretida y templada y sigue amasando 8–10 minutos, hasta que la masa esté lisa, elástica y se despegue de las paredes del cuenco.
- Cubre el cuenco con un paño y deja levar en un lugar cálido durante 45–60 minutos, hasta que la masa doble su volumen.
- Mientras tanto, prepara el crumble: en un cuenco mezcla la harina, el azúcar y el azúcar avainillado, añade la mantequilla fría cortada en dados. Deshaz con los dedos hasta obtener migas de distintos tamaños. Guarda el crumble en la nevera.
- Lava la fruta, sécala y córtala en trozos (ciruelas en mitades o cuartos, manzanas en láminas, frutas más grandes en dados).
- Forra una bandeja de unos 25×35 cm con papel de horno. Amasa brevemente la masa levada, estírala o estírala con rodillo hasta el tamaño de la bandeja y pásala al molde, alisando la superficie.
- Reparte la fruta de forma uniforme sobre la masa, presionándola ligeramente.
- Espolvorea todo con el crumble frío, procurando cubrir la mayor parte de la superficie.
- Deja reposar el pastel 15–20 minutos para que vuelva a levar. Mientras tanto, precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo).
- Hornea el pastel 25–30 minutos, hasta que el crumble esté dorado y la masa haya subido y esté elástica al presionarla ligeramente con el dedo.
- Saca del horno, deja templar un poco y corta en porciones. Puedes espolvorear con azúcar glas antes de servir.
Conservación
Guarda el pastel bien envuelto a temperatura ambiente durante 1–2 días o en la nevera hasta 4 días. Antes de servir las sobras, caliéntalo ligeramente en el horno para que el crumble vuelva a estar crujiente.