Mijo de espelta con verduras asadas y feta Recipe
El mijo de espelta con verduras asadas y feta es un plato colorido y saciante que encaja perfectamente con la moda polaca de los “bowls saludables”. La espelta, antaño popular en los pueblos polacos, vuelve hoy a estar de moda como una alternativa interesante al arroz. Las verduras asadas aportan dulzor y profundidad de sabor, y la feta añade un toque salado, un poco como en las ensaladas mediterráneas, pero con una sémola polaca como protagonista.
El mijo de espelta con verduras asadas y feta combina la antigua tradición eslava de comer sémolas con la tendencia moderna de los “bowls” llenos de color y texturas. La espelta tiene un sabor ligeramente a nuez y una agradable firmeza que combina muy bien con el dulzor del pimiento, el calabacín y la zanahoria asados y con el toque salado de la feta. Es un plato que luce espectacular en el cuenco y al mismo tiempo es muy saciante y rico en verduras.
Consejos del chef
Merece la pena enjuagar el mijo de espelta en un colador y tostarlo brevemente en una sartén seca antes de cocerlo: así gana un aroma más intenso a nuez. Corta las verduras en trozos de tamaño similar para que se asen de forma uniforme y se caramelicen ligeramente en lugar de cocerse al vapor. Añade la feta solo después de sacar las verduras del horno para que no se derrita por completo y conserve su sabor marcado.
Sugerencias de servicio
Sírvelo en cuencos hondos como plato único “de un solo recipiente”, con hierbas frescas y un chorrito de aceite de oliva. Es perfecto como lunch box para la oficina: el mijo y las verduras asadas se recalientan bien en el microondas. Por la noche puedes servirlo como cena caliente después de entrenar, porque sacia pero no resulta tan pesado como un plato de pasta con salsa contundente.
Ingredientes
- mijo de espelta se puede sustituir por cebada perlada o bulgur - 200 g
- pimiento - 1 pieza
- calabacín mediano - 1 pieza
- zanahoria grande - 1 pieza
- cebolla morada o cebolla blanca normal - 1 pieza
- ajo - 2 diente
- queso feta o otro queso para ensalada de tipo balcánico - 120 g
- aceite para asar las verduras y la sémola - 3 cucharada
- zumo de limón para aliñar - 1 cucharada
- perejil fresco finamente picado - 3 cucharada
- sal al gusto, con moderación por la salinidad de la feta
- pimienta al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo).
- Lava el pimiento, quítale las semillas y córtalo en tiras o en dados grandes. Lava el calabacín, corta los extremos y córtalo en medias lunas. Pela la zanahoria y córtala en medias lunas finas para que se ase más rápido. Pela la cebolla y córtala en plumas. Pela el ajo y córtalo en láminas finas.
- Pasa las verduras a una bandeja grande forrada con papel de horno. Rocía con 2 cucharadas de aceite, sala ligeramente y espolvorea con pimienta. Mezcla con las manos para que el aceite cubra bien las verduras. Extiéndelas en una sola capa.
- Introduce la bandeja en el horno precalentado y asa las verduras unos 25–30 minutos, hasta que se ablanden y se doren ligeramente por algunos lados. A mitad del horneado, remuévelas con una espátula.
- Mientras tanto, enjuaga el mijo de espelta en un colador bajo el grifo. Pásalo a una olla, cúbrelo con unos 500 ml de agua y sala ligeramente. Lleva a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa y cuece unos 15–20 minutos, hasta que el grano esté tierno pero no pasado. Si al final de la cocción queda agua en la olla, escúrrela.
- Deja reposar el mijo cocido 5 minutos tapado y luego añade 1 cucharada de aceite y airea con un tenedor para separar los granos.
- Corta el queso feta en dados o desmenúzalo con los dedos en trozos más pequeños. Pica finamente el perejil.
- Pasa el mijo caliente a un cuenco grande, añade las verduras asadas junto con todo el jugo que haya quedado en la bandeja. Mezcla con cuidado.
- Añade la feta, el perejil y el zumo de limón. Mezcla de nuevo, pero con cuidado para que el queso no se deshaga por completo.
- Prueba y ajusta de sal (si hace falta) y pimienta recién molida. Sirve caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Antes de servir, puedes comer el plato frío como ensalada o recalentarlo suavemente en el microondas o en una sartén con una cucharadita de agua u aceite.