Huevos coreanos marinados en salsa de soja Recipe
Son huevos duros o pasados de cocción media, sumergidos en un aromático adobo de salsa de soja, ajo y cebolleta. En Corea se sirven a menudo como acompañamiento del arroz o de sopas, de forma parecida a como se añade huevo al żurek. Están llenos de sabor, se conservan bien y son ideales para un desayuno rápido o como tentempié.
Estos huevos coreanos marinados en salsa de soja son un “meal prep” casero al estilo asiático: los preparas una vez y durante varios días te salvan desayunos, almuerzos para llevar y ataques de hambre nocturnos. La profunda nota umami de la salsa de soja, el ajo, la cebolleta y el sésamo penetra en la clara, mientras que la yema cremosa recuerda a los huevos para ramen, pero en una versión más sencilla y cotidiana. Es justo el tipo de acompañamiento que convierte un simple bol de arroz en un plato completo y muy coreano.
Consejos del chef
Si quieres una yema ligeramente fluida y cremosa, controla bien el tiempo de cocción: 6–7 minutos desde que el agua hierve y un baño inmediato en agua con hielo son la clave del éxito. Es imprescindible enfriar la marinada antes de verterla sobre los huevos; de lo contrario, la clara se coagulará de forma irregular y quedará gomosa. Cada 1–2 días gira suavemente los huevos en el tarro para que el color y el sabor penetren de manera uniforme en toda la clara.
Sugerencias de servicio
La forma más sencilla es servir los huevos partidos por la mitad sobre arroz caliente, con un poco de la marinada y kimchi: un almuerzo exprés y muy saciante para la oficina o el teletrabajo. También combinan de maravilla con un bol de caldo tipo ramen o con una sopa ligera, en lugar del huevo duro clásico. Por la noche puedes servirlos como aperitivo para acompañar cerveza o lager sin alcohol, junto con chips de alga nori.
Ingredientes
- huevo - 8 piezas
- salsa de soja - 120 ml
- agua - 120 ml
- azúcar - 20 g
- ajo - 3 dientes
- cebolleta - 3 piezas
- aceite de sésamo - 5 ml
- sésamo - 5 g
- guindilla (chile) - 0.5 piezas
Preparación
- Coloca con cuidado los huevos en una olla, cúbrelos con agua fría hasta que queden totalmente sumergidos y lleva a ebullición. Desde que el agua hierva, cuécelos 6–7 minutos si quieres la yema ligeramente cremosa, o 9–10 minutos para huevos duros.
- Después de la cocción, pásalos inmediatamente a un bol con agua muy fría (puedes añadir cubitos de hielo) para detener la cocción y facilitar el pelado. Déjalos unos minutos y luego pélalos.
- Pica finamente el ajo. Corta la cebolleta en rodajas, separando la parte blanca de la verde. Corta la guindilla en rodajas finas.
- En un cazo mezcla la salsa de soja, el agua y el azúcar. Añade el ajo, la parte blanca de la cebolleta y la guindilla. Calienta a fuego bajo, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y el líquido empiece a desprender vapor. No hace falta cocerlo mucho tiempo: 2–3 minutos son suficientes.
- Retira el cazo del fuego, añade el aceite de sésamo y deja que la marinada se enfríe hasta temperatura ambiente.
- Coloca los huevos pelados en un tarro de cristal o recipiente. Cúbrelos con la marinada ya templada, asegurándote de que queden completamente sumergidos. Añade la parte verde de la cebolleta y el sésamo.
- Cierra el recipiente y mételo en la nevera al menos 4 horas, y mejor toda la noche, para que los huevos tomen bien el sabor. Cuanto más tiempo reposen, más intenso será el sabor y más oscura la capa exterior de la clara.
Conservación
Guarda los huevos en la marinada en un tarro bien cerrado en la nevera hasta 4–5 días. Sácalos justo antes de servir y, si lo deseas, deja que se templen unos minutos a temperatura ambiente.