Gyeran jjim – delicado flan de huevo al vapor Recipe
Gyeran jjim son unos huevos al vapor muy delicados y esponjosos, algo entre una tortilla y un flan. En Corea se sirven a menudo como uno de los pequeños platos que acompañan la comida principal, especialmente para niños o personas que necesitan algo ligero. El sabor es suave, ligeramente salado y muy reconfortante, como un huevo pasado por agua caliente en versión para comer con cuchara.
Gyeran jjim es uno de esos platos coreanos que demuestran cómo, con unos pocos ingredientes sencillos, se puede crear algo extraordinariamente reconfortante y casero. Su textura recuerda a un flan de huevo al vapor sedoso, que tiembla suavemente al mover el cuenco. El aroma del caldo y del aceite de sésamo hace que este plato se sienta como una manta caliente en versión comestible para tomar a cucharadas.
Consejos del chef
Lo más importante es no incorporar aire a los huevos: mézclalos con calma, y después de combinarlos con el caldo pásalos obligatoriamente por un colador, así la superficie quedará lisa como el tofu. Mantén un hervor muy suave del agua bajo el bol; si el vapor es demasiado fuerte, el huevo se cortará y se llenará de agujeros. Cuando al tocar el centro con una cuchara la mezcla vuelva elásticamente a su sitio pero ya no esté líquida, puedes apagar el fuego enseguida.
Sugerencias de servicio
Sirve el gyeran jjim como guarnición caliente junto a un bol de arroz y varios banchan (pequeos aperitivos), por ejemplo kimchi o pepinos en adobo picante. Es perfecto para una cena casera tranquila entre semana, cuando no tienes fuerzas para cocinar mucho pero quieres comer algo ligero. Para beber, elige té verde o una infusión de cebada tostada: realzarán su delicado aroma a sésamo.
Ingredientes
- huevos - 4 piezas
- caldo - 200 ml
- sal - 0.5 cucharadita
- salsa de soja - 1 cucharadita
- aceite de sésamo - 1 cucharadita
- cebollino - 2 cucharada
- zanahoria - 30 g
- pimienta - 0.25 cucharadita
- agua - 500 ml
Preparación
- Pela la zanahoria y córtala en dados muy pequeños, del tamaño de un guisante, para que se ablande rápido.
- Pica finamente el cebollino.
- En un bol casca los huevos y bátelos suavemente con un tenedor o varilla, solo hasta que la clara y la yema se mezclen; evita incorporar demasiado aire.
- Añade a los huevos el caldo, la sal, la salsa de soja, la pimienta y el aceite de sésamo. Mezcla hasta integrar todo.
- Pasa la mezcla de huevo por un colador fino directamente a un bol resistente al calor o a un cazo pequeño, para eliminar burbujas de aire y grumos de clara; así la superficie quedará lisa.
- Añade al bol la zanahoria picada y la mitad del cebollino, y mezcla con cuidado.
- Cubre el bol con un plato o con papel de aluminio, dejando una pequeña rendija para que salga el vapor.
- Vierte agua (unos 2–3 cm de altura) en una olla más grande y llévala a ebullición. Coloca dentro el bol con la mezcla de huevo.
- Baja el fuego al mínimo, de modo que el agua solo burbujee suavemente. Cocina al vapor de 12 a 15 minutos, hasta que el huevo cuaje; el centro debe estar elástico al presionarlo con una cuchara, pero no líquido.
- Saca el bol de la olla y retira con cuidado la tapa para no quemarte con el vapor.
- Espolvorea la superficie con el resto del cebollino y sirve de inmediato, mejor aún bien humeante.
Conservación
Guarda el gyeran jjim bien tapado en la nevera, en el mismo recipiente en el que se cocinó. Para recalentar, colócalo de nuevo al vapor a fuego suave hasta que esté caliente en el centro; evita el microondas fuerte para que no se reseque ni se llene de agujeros.