Gulasch alemán de ternera Rindergulasch Recipe
Rindergulasch es un gulasch alemán de ternera estofada con cebolla y pimiento en una salsa espesa. Es un plato típico para los días fríos, que a menudo se sirve con albóndigas de pan o patatas en reuniones familiares. Los sabores se parecen al gulasch húngaro, pero la versión alemana suele ser más suave y menos picante.
El Rindergulasch alemán se distingue por su salsa aterciopelada y espesa a base de cebolla y pimiento bien salteados, con un toque marcado pero no abrumador de pimentón en polvo. Es un plato que en Alemania aparece muy a menudo en la mesa los domingos después de un largo paseo otoñal, cuando todos sueñan con algo reconfortante y contundente. El sabor es profundo y carnoso, pero más suave y "casero" que en la versión húngara, más picante.
Consejos del chef
Lo más importante es dorar bien la carne por tandas: la olla no debe estar demasiado llena, de lo contrario la carne se cocerá en su jugo en lugar de dorarse y la salsa perderá profundidad. Controla el fuego al saltear el pimentón y el concentrado de tomate; si las especias se queman, el gulasch quedará amargo. Al final del estofado siempre compruebo un trozo de carne con un tenedor: si se deshace sin resistencia, el plato está listo; si no, le doy 15–20 minutos más a fuego muy bajo.
Sugerencias de servicio
El Rindergulasch sabe de maravilla con albóndigas alemanas tipo Knödel, puré de patatas o pasta gruesa que "atrape" bien la salsa. Para beber, combina con una cerveza oscura tipo dunkel o una copa de vino tinto seco, por ejemplo de la región del Palatinado. Es un plato ideal para una comida de invierno para un grupo grande: lo he preparado en Nochevieja como "bufé en olla" y desapareció hasta la última gota de salsa.
Ingredientes
- ternera para gulasch, por ejemplo aguja o cuello, cortada en cubos - 800 g
- cebolla mediana - 3 piezas
- pimiento rojo - 2 piezas
- ajo - 3 dientes
- concentrado de tomate - 2 cucharadas
- pimentón dulce molido - 2 cucharaditas
- pimentón picante molido, opcional - 0.5 cucharaditas
- hoja de laurel - 2 piezas
- pimienta de Jamaica - 3 granos
- caldo de ternera - 600 ml
- aceite para freír - 3 cucharadas
- harina de trigo para rebozar la carne - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Seca la carne de ternera con papel de cocina y córtala en cubos de unos 2–3 cm. Espolvorea con sal, pimienta y harina, y mezcla suavemente para que cada trozo quede ligeramente cubierto.
- Corta las cebollas en plumas o en dados gruesos. Limpia los pimientos de semillas y córtalos en tiras. Pica finamente el ajo.
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una olla grande y pesada a fuego bastante fuerte. Añade la carne por tandas, de manera que los trozos no se toquen, y fríe 3–4 minutos por cada lado hasta que se doren bien. Pasa la carne ya dorada a un plato.
- En la misma olla añade la 1 cucharada de aceite restante. Incorpora la cebolla y fríe 6–8 minutos a fuego medio, hasta que se ablande bien y empiece a dorarse ligeramente.
- Añade el ajo, el pimentón dulce y el picante, y remueve durante unos 1 minuto, hasta que las especias desprendan un aroma intenso, procurando que no se quemen.
- Agrega el concentrado de tomate y fríe 1 minuto más, removiendo.
- Vuelve a poner en la olla la carne dorada junto con los jugos del plato. Añade las hojas de laurel y los granos de pimienta de Jamaica.
- Vierte el caldo hasta casi cubrir la carne. Lleva a ebullición, luego baja el fuego al mínimo, tapa la olla y estofa durante 60 minutos.
- Pasada una hora, añade el pimiento cortado. Si es necesario, añade un poco de agua o caldo si la salsa se ha reducido demasiado. Cocina tapado otros 40–60 minutos, hasta que la carne esté muy tierna y se pueda deshacer fácilmente con un tenedor.
- Al final, destapa y cocina 5–10 minutos más a fuego medio para que la salsa espese. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Retira las hojas de laurel y los granos de pimienta de Jamaica antes de servir. Sirve el gulasch bien caliente con tu guarnición favorita.
Conservación
Guarda el gulasch completamente enfriado en un recipiente hermético en la nevera y consume en 3–4 días. Se recalienta muy bien a fuego lento o en el microondas, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado. También se puede congelar hasta 3 meses; descongela lentamente en la nevera antes de recalentar.