Gachas de avena al estilo chino con dátiles y frutos secos Recipe
Aunque en China tradicionalmente se come un gachas de arroz, cada vez aparece más una versión de avena inspirada en el desayuno occidental, pero con un toque chino: dátiles, frutos secos y un ligero aroma a jengibre. Es un desayuno caliente y saciante que recuerda a una mezcla entre las gachas polacas de avena y las gachas chinas de arroz, ideal para una mañana fresca.
Estas gachas de avena al estilo chino combinan la forma europea de comer copos de avena con ingredientes típicamente asiáticos: dátiles rojos, frutos secos y jengibre reconfortante. Saben como un cuenco de comida de consuelo, pero con un suave toque especiado que recuerda a los gachas de arroz chinos. La base cremosa de avena absorbe muy bien los aromas, de modo que cada bocado es claramente a frutos secos y ligeramente especiado.
Consejos del chef
Cuece los copos a fuego bajo, removiendo a menudo, hasta que empiecen a hacer pequeñas burbujas y espesen: es la señal de que están tiernos pero no pasados. Añade el jengibre poco a poco y pruébalo antes de terminar la cocción, porque su picor puede intensificarse tras unos minutos. Conviene cortar los dátiles en trozos pequeños y añadirlos antes, para que endulcen las gachas de forma natural y así no tengas que usar azúcar.
Sugerencias de servicio
Sírvelas muy calientes, con un puñado extra de frutos secos picados y unas finas rodajas de jengibre fresco por encima para los más atrevidos. Combinan muy bien con té verde de jazmín o un té negro suave sin azúcar, que equilibra el dulzor de los dátiles. Es un desayuno ideal para las mañanas de invierno antes de salir a trabajar o para empezar con calma un sábado perezoso.
Ingredientes
- copos de avena gruesos (aprox. 1 taza) - 80 g
- leche de vaca o vegetal (por ejemplo, de soja o de avena) - 300 ml
- agua - 100 ml
- dátiles secos sin hueso (cortados en tiras) - 5 piezas
- nueces o anacardos (groseramente picados) - 2 cucharadas
- jengibre fresco (rallado, opcional) - 5 g
- miel o sirope de arce (al gusto) - 1.5 cucharadas
- sal - 1 pizca
- pasas o arándanos rojos secos (opcional) - 1 cucharada
- semillas de sésamo o de lino (opcional, para espolvorear) - 1 cucharada
Preparación
- Corta los dátiles en tiras y pica groseramente los frutos secos. Si usas jengibre fresco, rállalo con un rallador fino.
- Pon en un cazo los copos de avena, añade la leche y el agua, una pizca de sal y el jengibre rallado, si lo utilizas.
- Coloca el cazo a fuego medio y cuece de 5 a 7 minutos, removiendo a menudo, hasta que los copos se ablanden y las gachas espesen. Si quedan demasiado espesas, añade un poco de agua o leche.
- Añade los dátiles cortados y las pasas o arándanos secos, si los usas. Cuece 1–2 minutos más, removiendo.
- Retira el cazo del fuego, añade la miel o el sirope de arce y mezcla bien.
- Reparte las gachas en cuencos, espolvorea con los frutos secos picados y, si quieres, con sésamo o semillas de lino. Sirve inmediatamente, bien caliente.
Conservación
Guarda las gachas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera y recaliéntalas suavemente con un chorrito de agua o leche, removiendo para que recuperen su textura cremosa.