Ensalada de espinacas con fresas y queso de cabra Recipe
Esta ensalada es un ejemplo de cómo a los estadounidenses les gusta combinar fruta con queso intenso y frutos secos en un mismo plato. Las espinacas tiernas, las fresas dulces, el cremoso queso de cabra y las nueces crujientes crean una comida ligera pero saciante. Composiciones similares aparecen a menudo en cafeterías como “almuerzo saludable para llevar al trabajo”.
Combina sabores dulces, salados y ácidos en un solo plato, con contraste de texturas entre las hojas tiernas, la fruta jugosa, el queso cremoso y las nueces crujientes. Es una versión casera de las ensaladas modernas que se sirven en cafeterías y bistrós, perfecta para un almuerzo rápido pero nutritivo.
Consejos del chef
Seca muy bien las espinacas: si quedan mojadas, el aliño se aguará y perderá intensidad de sabor. No tuestes demasiado las nueces, porque pueden amargarse; retíralas del fuego en cuanto empiecen a dorarse y a oler bien. Prueba la salsa antes de añadirla a la ensalada y ajusta el punto de dulzor, acidez o sal a tu gusto.
Sugerencias de servicio
Sirve la ensalada en platos llanos grandes para que los ingredientes se vean bien distribuidos. Puedes acompañarla con pan crujiente o tostadas integrales. Para una comida más completa, sírvela junto a pollo a la plancha, salmón al horno o una tortilla francesa sencilla.
Ingredientes
- espinacas - 120 g
- fresas - 150 g
- queso de cabra - 60 g
- nueces pacanas - 30 g
- cebolla - 0.25 pieza
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- vinagre balsámico - 1.5 cucharadas
- miel - 1 cucharada
- mostaza - 0.5 cucharaditas
- sal - 0.25 cucharaditas
- pimienta - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Lava las espinacas, sécalas muy bien en una centrifugadora para ensalada o sobre papel de cocina y pásalas a un bol grande.
- Lava las fresas, retira los rabitos y córtalas en láminas o en cuartos, según su tamaño.
- Corta la cebolla roja en plumas muy finas para que el sabor no resulte demasiado fuerte.
- Pon las nueces en una sartén seca y tuesta durante 3–4 minutos a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que empiecen a desprender un aroma intenso y se doren ligeramente; después deja que se enfríen.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite de oliva, el vinagre balsámico, la miel, la mostaza, la sal y la pimienta; bate enérgicamente con un tenedor hasta que la salsa espese un poco y quede homogénea.
- Añade al bol con las espinacas las fresas y la cebolla, riega con la salsa y mezcla con cuidado con las manos o con unas pinzas grandes, de modo que las hojas queden cubiertas con una fina capa de aliño pero sin romperse.
- Desmenuza el queso de cabra con los dedos o córtalo en trocitos pequeños y espolvoréalo sobre la ensalada; reparte por encima las nueces tostadas.
- Sirve inmediatamente después de preparar para que las hojas se mantengan firmes y frescas.
Conservación
No hay información de conservación disponible para este plato.
Esta ensalada muestra lo bien que funcionan juntas las espinacas tiernas y la fruta fresca. Es una opción estupenda para introducir más verduras y fruta en el menú diario sin renunciar al placer de un plato colorido y lleno de sabor.