Spanakopita – pastel griego de masa filo con espinacas y feta Recipe
La spanakopita es un pastel crujiente de finísima masa filo, relleno de espinacas, feta y hierbas. En Grecia se come caliente o fría como tentempié, desayuno o comida rápida al paso. Es algo entre una tarta salada y una gran empanada, pero con muchas más capas crujientes.
La spanakopita es la quintaesencia del «meze» griego: el mismo pastel puede ser un desayuno en la terraza de una cafetería en Atenas, un tentempié en la playa y el plato principal de una cena con amigos. La combinación de feta salada y cremosa con espinacas aromatizadas con hierbas, envuelta en capas ultrafinas de filo untadas repetidamente con grasa, crea un contraste entre una corteza dorada y crujiente y un interior jugoso y fragante. El característico eneldo y el aceite de oliva le dan un sabor muy «griego», imposible de confundir con cualquier otra tarta salada.
Consejos del chef
Asegúrate de que el relleno esté bien evaporado: si las espinacas quedan demasiado húmedas, las capas inferiores de filo se ablandarán en lugar de dorarse. Mantén la masa filo cubierta con un paño húmedo mientras trabajas, porque se seca muy rápido y empieza a romperse. Antes de meterla en el horno, marca suavemente las porciones sin cortar hasta el fondo: facilitará el corte y permitirá que el vapor salga, haciendo que la superficie quede aún más crujiente.
Sugerencias de servicio
Sirve la spanakopita con una ensalada sencilla de tomate, pepino y cebolla roja y un extra de feta; así sustituye sin problema a una comida o cena completa. Para beber, combina muy bien con un vino blanco seco (por ejemplo, un assyrtiko griego) o con limonada casera de limón y menta, especialmente en días calurosos. Es un plato perfecto para reuniones de «cada uno trae algo»: puedes hornearla con antelación, cortarla en cuadrados y servirla a temperatura ambiente en una gran tabla de aperitivos.
Ingredientes
- masa filo congelada o refrigerada, unas 10–12 hojas - 250 g
- espinacas frescas o congeladas, picadas - 600 g
- queso feta feta auténtica, no queso tipo feta - 250 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- huevo uno para el relleno, otro para pincelar la superficie - 2 piezas
- eneldo fresco finamente picado - 2 cucharadas
- aceite de oliva para freír y pincelar la masa - 5 cucharadas
- mantequilla derretida, para pincelar la masa, opcional - 40 g
- sal al gusto, con cuidado porque la feta es salada
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Si usas masa filo congelada, sáquela del congelador según las instrucciones del paquete para que se descongele con calma. Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo).
- Pela la cebolla y córtala en cubitos pequeños. Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande y sofríe la cebolla de 3 a 5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, sin dorarla.
- Añade el ajo picado o prensado y sofríe unos 30 segundos más, removiendo para que no se queme.
- Si usas espinacas frescas, lávalas, sécalas y pícalas groseramente. Añádelas a la sartén en tandas, removiendo hasta que se ablanden y reduzcan su volumen. Si usas espinacas congeladas, añádelas a la sartén y cocina hasta que se descongelen por completo y se evapore la mayor parte del agua.
- Cuando las espinacas estén tiernas y no demasiado húmedas, retira la sartén del fuego y deja reposar unos minutos para que el relleno se temple ligeramente.
- En un bol desmenuza la feta con un tenedor en trozos pequeños. Añade las espinacas templadas con la cebolla y el ajo, el eneldo picado, un huevo, pimienta y, si hace falta, un poco de sal. Mezcla bien: el relleno debe quedar jugoso pero no líquido.
- Unta ligeramente con aceite de oliva una bandeja de unos 20×30 cm. Derrite la mantequilla y mézclala con el resto del aceite de oliva: con esta mezcla pincelarás las hojas de filo.
- Coloca la primera hoja de masa filo en el fondo del molde, de forma que los bordes sobresalgan un poco. Pincélala con una capa fina de la mezcla de aceite y mantequilla con un pincel o con la mano. Coloca otra hoja encima y vuelve a pincelar. Repite hasta tener 5–6 capas.
- Distribuye todo el relleno de espinacas y queso de forma uniforme sobre la base preparada y alisa con una cuchara.
- Cubre el relleno con otra hoja de filo, pincela con la grasa y sigue añadiendo hojas, pincelando cada una, hasta terminar la masa. Dobla los bordes que sobresalen hacia dentro formando un marco bonito.
- Bate el segundo huevo en un cuenco y pincela con él la superficie del pastel. Con un cuchillo afilado marca suavemente la superficie en cuadrados o rombos, sin cortar hasta el fondo.
- Introduce el molde en el horno precalentado y hornea unos 35–40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente y la masa haya subido y se haya estratificado ligeramente.
- Tras sacar la spanakopita del horno, déjala reposar de 10 a 15 minutos para que se temple un poco y sea más fácil de cortar. Sirve caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda los restos en la nevera, bien tapados, y recaliéntalos en el horno o en una sartén seca a fuego bajo para que la masa vuelva a quedar crujiente. Evita recalentar en microondas, ya que la masa se ablanda.