Ensalada de arenque Heringssalat a la alemana Recipe
Heringssalat es una colorida ensalada de arenque popular en el norte de Alemania, especialmente en invierno y durante el carnaval. Combina el sabor salado del arenque con patatas, remolacha y una suave salsa a base de nata. Recuerda un poco a la ensalada de arenque polaca, pero es más suave y cremosa.
En Alemania, ensaladas de arenque similares aparecen durante el Adviento, Nochevieja y Carnaval, a menudo como aperitivo para acompañar cerveza o vodka. En las ciudades portuarias del mar del Norte también se sirven tradicionalmente con panecillo como comida rápida para pescadores.
El Heringssalat a la alemana combina el sabor salado del arenque con patatas, remolacha y manzana, creando una ensalada colorida y cremosa con una acidez bien equilibrada. En el norte de Alemania es un elemento fijo de las mesas de invierno, especialmente en carnaval y en fiestas, donde se sirve con pan y cerveza. En comparación con muchas versiones polacas de arenque, esta ensalada es más suave, más cremosa y ligeramente dulce gracias a la remolacha.
Por qué funciona esta versión
- Remojar el arenque permite ajustar el punto de sal al gusto y evitar un sabor demasiado agresivo.
- La manzana y el pepino fermentado equilibran la sal con una acidez fresca y un toque de dulzor.
- La salsa de nata y mayonesa es cremosa, pero no domina el sabor del pescado con un exceso de mayonesa.
- Añadir la remolacha al final evita que la ensalada se tiña por completo de un solo color.
Consejos del chef
Prueba siempre el arenque antes de añadirlo: si está muy salado, ponlo en remojo en leche o agua durante 1–2 horas, de lo contrario dominará el sabor de la ensalada. Corta las verduras y la manzana en dados pequeños y regulares para que la ensalada tenga un aspecto cuidado y sea fácil de servir; añade la remolacha al final, mezclando con suavidad para que no tiña todo de un solo color. Sazona la salsa poco a poco: primero la nata, luego el pepino fermentado y solo al final la sal, porque el arenque y los pepinos ya aportan sal.
Sugerencias de servicio
Sirve el Heringssalat bien frío, con pan oscuro, pan integral o pequeños canapés de pan de centeno tipo pumpernickel como entrante. Es perfecto para la mesa de Nochevieja, el desayuno navideño o como "tapa" para una noche con amigos acompañada de un vaso de vodka bien frío o de vino blanco seco. Me gusta prepararla la noche anterior a una reunión familiar: durante la noche en la nevera los sabores se integran a la perfección.
A tener en cuenta
- No cortes los ingredientes demasiado finos: desaparecerán en la salsa y la ensalada parecerá un paté.
- No añadas sal a la salsa antes de incorporar el arenque y los pepinos; primero prueba la mezcla final.
- Remueve con mucha delicadeza para que las patatas no se deshagan y no espesen la ensalada como un puré.
- No utilices patatas calientes: absorberán demasiada salsa y se romperán al mezclar.
Sustituciones
- Puedes sustituir parte de la nata por yogur griego si quieres una versión más ligera.
- En lugar de pepinos fermentados puedes usar pepinillos agridulces, pero entonces añade un poco más de vinagre.
- Si no te gusta la cebolla morada, sustitúyela por cebolleta o una cebolla blanca suave.
Ingredientes
- filete de arenque matjes en aceite o salados, bien desalados - 300 g
- patatas para ensalada - 400 g
- remolacha cocida mediana, cocida o asada - 2 pieza
- manzana ácida, p. ej. reineta gris - 1 pieza
- pepino fermentado mediano - 2 pieza
- cebolla morada pequeña - 1 pieza
- nata 18% o 22% - 150 g
- mayonesa - 2 cucharada
- mostaza suave - 1 cucharadita
- vinagre de vino claro - 1 cucharada
- azúcar - 0.5 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- eneldo picado - 2 cucharada
Preparación
- Lava bien las patatas y cuécelas con piel en agua salada durante 15–20 minutos, hasta que estén tiernas pero sin que la piel se abra por todos los lados. Escúrrelas y déjalas enfriar a temperatura ambiente, o mejor aún, completamente en la nevera.
- Pela las patatas ya frías y córtalas en dados regulares de unos 1–1,5 cm. Reparte los dados sobre un plato o tabla y déjalos unos minutos para que pierdan el exceso de humedad; así absorberán mejor la salsa y no se desharán.
- Prueba los filetes de arenque; si están muy salados, ponlos en remojo en agua fría o en leche durante 1–2 horas, cambiando el líquido 2–3 veces. Después sécalos muy bien con papel de cocina y córtalos en trozos de bocado.
- Corta la remolacha en dados de tamaño similar a las patatas y resérvala aparte para que no tiña enseguida toda la ensalada. Pela la manzana, retira el corazón y córtala en dados pequeños; mézclala con una cucharadita de nata o un poco de vinagre para que no se oxide.
- Corta los pepinos fermentados en dados pequeños. Pela la cebolla morada y pícalas muy finas; si prefieres un sabor más suave, cúbrela con agua hirviendo durante 5 minutos, luego escúrrela bien y sécala hasta que esté mate, no mojada.
- En un bol grande mezcla la nata, la mayonesa, la mostaza, el vinagre, el azúcar, una pizca de sal y pimienta hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa. Pruébala: debe ser claramente ácida, con un toque de dulzor y solo un fondo de mayonesa.
- Añade a la salsa las patatas, la manzana, los pepinos y la cebolla. Mezcla con cuidado usando una cuchara ancha, levantando los ingredientes desde el fondo para que los dados mantengan su forma y no se conviertan en puré.
- Incorpora los trozos de arenque y mézclalos con el resto con muchísimo cuidado, lo más brevemente posible. Añade el eneldo picado y remueve solo ligeramente para no desmenuzar el arenque ni convertirlo en paté.
- Al final agrega la remolacha y mezcla de abajo hacia arriba 1–2 veces, solo lo justo para que la salsa se coloree parcialmente de rosa y los dados de remolacha sigan siendo bien visibles. Cubre el bol y enfría en la nevera al menos 1 hora.
- Antes de servir, prueba la ensalada y, si hace falta, ajusta con sal, pimienta o un poco de vinagre. Si la salsa parece demasiado espesa después de enfriar, añade 1–2 cucharadas de nata y mezcla de nuevo con mucha suavidad.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1–2 días. Remueve suavemente antes de servir de nuevo; si es necesario, ajusta con un poco más de nata o mayonesa.
Siempre preparo esta ensalada para nuestra "miércoles de arenques" en casa, cuando después del trabajo nos reunimos con amigos con una tabla de aperitivos y juegos de mesa. Suelo hacer directamente una doble ración, porque la primera desaparece antes de que alguien consiga siquiera repartir las cartas.