Ensalada alemana de arenque con remolacha y huevo Recipe
Esta ensalada alemana de arenque combina el sabor salado del arenque, la dulzura de la remolacha y la suavidad del huevo. En el norte de Alemania este tipo de ensaladas aparece a menudo en la cena o en el bufé frío, especialmente en invierno. Es algo entre una ensalada de verduras cocidas y arenque en crema: saciante, pero aun así ligera.
La ensalada alemana de arenque con remolacha y huevo une las tradiciones del arenque del norte con el carácter más casero de la ensalada de verduras cocidas. El arenque salado, la remolacha dulce, la manzana crujiente y la salsa cremosa de nata y mayonesa crean una combinación de sabores muy equilibrada. Es un plato que a menudo aparece en bufés fríos y cenas en los meses fríos, cuando apetece algo contundente pero no pesado.
Consejos del chef
Si utilizas arenques tipo matias muy salados, remójalos bien; de lo contrario dominarán todo el sabor de la ensalada. Prueba el arenque antes de añadirlo al bol. Corta los ingredientes en dados de tamaño parecido para que la salsa los cubra de forma uniforme y la ensalada tenga un aspecto más cuidado. Después de mezclar, déjala en la nevera al menos media hora: solo entonces los sabores se integran de verdad.
Sugerencias de servicio
Sirve la ensalada bien fría con pan oscuro de masa madre o con panecillos pequeños, tal y como se hace en el norte de Alemania. Combina de maravilla con una copa de vodka seco o cerveza por la noche, especialmente durante reuniones invernales con amigos. También puedes ponerla en la mesa navideña o de Nochevieja como alternativa al clásico arenque en crema.
Ingredientes
- arenque - 300 g
- remolacha - 250 g
- patata - 250 g
- huevo - 3 pieza
- manzana - 1 pieza
- pepino fermentado - 2 pieza
- cebolla - 1 pieza
- nata para cocinar o montar - 120 ml
- mayonesa - 80 g
- mostaza - 1 cucharada
- eneldo - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Si utilizas arenques salados tipo matias, enjuágalos bajo el grifo, cúbrelos con agua fría y deja en remojo de 30 a 60 minutos; después escurre y seca con papel de cocina.
- Lava bien las patatas y cuécelas con piel en agua con sal durante unos 15–20 minutos, hasta que estén tiernas pero no se deshagan. Escurre, deja enfriar, pela y corta en dados.
- Cuece los huevos duros (unos 9–10 minutos desde que el agua hierva), pásalos a agua fría, deja enfriar, pela y corta en dados más grandes.
- Corta la remolacha en dados de tamaño similar a las patatas. Pela la manzana (si la piel es dura), retira el corazón y corta en dados pequeños.
- Corta los pepinos fermentados en dados pequeños. Pela la cebolla y pícalas muy finamente.
- Corta el arenque en tiras de unos 1–1,5 cm de ancho.
- En un bol grande mezcla la nata, la mayonesa y la mostaza. Sazona con una pizca de sal y pimienta, prueba y, si hace falta, ajusta el punto de sal y pimienta.
- Añade a la salsa las patatas, la remolacha, la manzana, los pepinos, la cebolla, el arenque y los huevos. Mezcla con cuidado con una cuchara grande para que los trozos no se deshagan.
- Por último añade el eneldo picado y mezcla de nuevo suavemente. Mete la ensalada en la nevera al menos 30 minutos para que los sabores se integren.
- Antes de servir, prueba y, si es necesario, rectifica de sal y pimienta. Sirve bien fría.
Conservación
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1–2 días. Remueve suavemente antes de servir de nuevo y comprueba el punto de sal, ya que el sabor del arenque y de los pepinos se intensifica con el tiempo.