Curry indio de pollo y garbanzos en tomate Recipe
Este curry casero de la cocina india combina trozos de pollo y garbanzos en una salsa espesa de tomate, sin nata ni coco. Gracias a dorar el pollo antes de guisarlo, la carne queda jugosa, y los garbanzos aportan una textura agradable, ligeramente harinosa.
Este curry está inspirado en la cocina casera del norte de la India, donde los guisos de tomate con especias son muy habituales., A diferencia de muchas versiones de restaurante, esta receta prescinde de nata y leche de coco, acercándose más a los currys cotidianos que se comen en casa., El uso de garbanzos refleja la importancia de las legumbres en la cocina india, tanto por su valor nutritivo como por su capacidad de espesar salsas.
Ofrece el sabor profundo de un curry indio sin ingredientes difíciles de conseguir ni técnicas complicadas., Es un plato completo: combina proteína, legumbres y una salsa rica que va perfecta con arroz o pan., Se congela muy bien, por lo que es ideal para cocinar por adelantado y tener comidas listas entre semana.
Dlaczego ta wersja działa
- Marinar el pollo en yogur con especias ablanda la carne y le da sabor en profundidad.
- Dorar el pollo antes de guisarlo sella los jugos y aporta notas tostadas que enriquecen la salsa.
- Tostar brevemente las especias en aceite libera sus aceites esenciales y crea un sabor más complejo.
- La combinación de tomate y garbanzos da una salsa espesa y saciante sin necesidad de nata.
Consejos del chef
Si tienes tiempo, deja marinar el pollo varias horas o incluso toda la noche en la nevera para un sabor más intenso., Para una textura aún más sedosa, puedes triturar con batidora una parte de la salsa de tomate antes de añadir el pollo y los garbanzos., Si usas garbanzos caseros cocidos, sazona bien el agua de cocción: mejorarán mucho el sabor final del plato.
Sugerencias de servicio
Sirve el curry con arroz basmati suelto y pan naan o chapati para aprovechar bien la salsa., Acompaña con una ensalada fresca de pepino, yogur y un poco de menta o cilantro para equilibrar el picante., Unas rodajas de lima o limón al lado permiten ajustar la acidez en el plato justo antes de comer.
Na co uważać
- No frías las especias demasiado tiempo: 30 segundos son suficientes; si se queman, amargan la salsa.
- Controla el fuego al reducir la salsa de tomate para que no se pegue al fondo de la sartén.
- Ajusta la cantidad de pimentón picante según tu tolerancia al picante; siempre puedes añadir más al final, pero no quitarlo.
- Asegúrate de que el pollo esté bien cocido en el centro, pero sin pasarte para que no quede seco.
Zamienniki
- Puedes sustituir el pollo por pavo, manteniendo los mismos tiempos de cocción o alargándolos ligeramente al dorar.
- Si no tienes garam masala, usa una mezcla de comino, cilantro, cardamomo y un poco de canela como aproximación.
- El yogur natural se puede cambiar por yogur griego sin azúcar, diluyéndolo con una o dos cucharadas de agua si es muy espeso.
- Si no consumes productos lácteos, sustituye el yogur del adobo por una mezcla de leche de coco ligera y zumo de limón, sabiendo que el sabor será algo diferente.
Ingredientes
- pechuga de pollo sin hueso y sin piel - 500 g
- garbanzos cocidos o de lata, escurridos - 240 g
- tomates en lata, troceados - 400 g
- cebolla grande - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- jengibre trozo fresco - 2 cm
- yogur natural espeso, para el adobo - 3 cucharadas
- aceite vegetal - 3 cucharadas
- comino molido - 1 cucharadita
- cilantro molido - 1 cucharadita
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- pimentón picante o menos, si prefieres un sabor suave - 0.5 cucharaditas
- garam masala - 1 cucharadita
- sal al gusto
- azúcar equilibra la acidez de los tomates - 0.5 cucharaditas
- agua - 150 ml
- cilantro fresco hojas picadas, opcional - 2 cucharadas
Preparación
- Corta el pollo en dados de unos 2–3 cm, pásalo a un bol, añade el yogur, 0,5 cucharadita de sal, la mitad del comino, la mitad del cilantro molido y la mitad del pimentón dulce, mezcla y deja reposar al menos 15 minutos (puede estar en la nevera varias horas).
- Pica la cebolla finamente; ralla el ajo y el jengibre con un rallador de agujeros finos o pícalos muy fino.
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio-alto, añade el pollo marinado y fríe 5–7 minutos, hasta que los trozos se vean blancos por fuera y ligeramente dorados en algunos puntos; pásalos a un plato.
- En la misma sartén añade 1 cucharada de aceite, incorpora la cebolla y sofríe 5–6 minutos, hasta que se ablande y se dore ligeramente en los bordes.
- Añade el ajo y el jengibre, fríe 1–2 minutos, removiendo, hasta que desprendan un aroma intenso.
- Incorpora el resto del comino, el cilantro molido, el pimentón dulce, el pimentón picante y el garam masala; fríe unos 30 segundos, hasta que las especias desprendan un aroma intenso y empiecen a pegarse ligeramente al fondo.
- Vierte los tomates de lata, el agua, añade el azúcar y 0,5 cucharadita de sal, mezcla y cocina 10 minutos a fuego medio, hasta que la salsa espese y empiece a salpicar suavemente.
- Añade el pollo dorado y los garbanzos, mezcla, tapa y cocina a fuego bajo 10–12 minutos, hasta que el pollo esté completamente hecho por dentro y la salsa espesa y brillante.
- Al final, prueba y ajusta de sal y, si quieres, de pimentón picante; espolvorea con cilantro picado y sirve caliente con arroz o panes planos.
Conservación
Puedes congelar el pollo con garbanzos hasta 2 meses; tras descongelar, caliéntalo a fuego bajo con un poco de agua para que la salsa no se pegue.
Este curry nació como una forma de aprovechar garbanzos cocidos que me habían sobrado, y terminó convirtiéndose en una de mis recetas de entre semana favoritas., Me gusta prepararlo un día antes: al reposar, las especias se integran mejor y el sabor al día siguiente es aún más redondo.