Crepes españoles con naranjas y miel Recipe
Crepes finos y delicados rociados con miel y zumo de naranja, servidos con trozos de fruta jugosa. Es la respuesta española a los crêpes franceses, pero con un toque cítrico que recuerda al sur de España. Perfectos para un desayuno perezoso de fin de semana o como postre sencillo después de la comida.
Estos crepes tienen un carácter claramente español gracias a la combinación de miel, canela y naranjas frescas, que evocan Andalucía y Valencia. La masa fina y elástica es solo un lienzo para la salsa cítrica, que une la dulzura de la miel con la ligera acidez del zumo y el aroma de la ralladura. Es un desayuno o postre de ingredientes sencillos, pero con un marcado aire mediterráneo.
Consejos del chef
Después de mezclar la masa, déjala reposar al menos unos minutos: así la harina se hidrata, los crepes se rompen menos y es más fácil darles la vuelta. Unta la sartén con muy poca grasa, mejor con un pincel o papel de cocina, porque demasiado aceite crea agujeros y ondas en la masa. La salsa de miel y naranja solo debe calentarse: si hierve con fuerza, espesará como un sirope y al enfriarse puede quedar pegajosa y pesada.
Sugerencias de servicio
Sirve los crepes nada más hacerlos, con la salsa caliente y los gajos de naranja fresca; es una propuesta estupenda para un desayuno de domingo cuando toda la familia ronda por la cocina. Para beber, acompaña con café con leche, rooibos con una rodaja de naranja o un vaso de leche fermentada natural para equilibrar el dulzor. Como postre tras una comida ligera, puedes añadir una cucharada de yogur griego o una bola de helado de vainilla si quieres una versión más de restaurante para invitados.
Ingredientes
- harina de trigo - 200 g
- leche - 350 ml
- huevos - 2 piezas
- mantequilla - 30 g
- naranja - 2 piezas
- miel - 3 cucharadas
- azúcar - 1 cucharada
- sal - 0.25 cucharaditas
- piel de naranja rallada - 1 cucharadita
- canela - 0.5 cucharaditas
- aceite vegetal - 1 cucharada
Preparación
- En un bol mezcla la harina, la sal y el azúcar. En otro bol bate los huevos con la leche, añade la mantequilla derretida (templada) y la ralladura de naranja.
- Vierte poco a poco los ingredientes líquidos sobre los secos, mezclando continuamente con una varilla hasta obtener una masa lisa y sin grumos. Deja reposar 10–15 minutos para que la harina se hidrate.
- Mientras tanto, pela las naranjas, retira la parte blanca y corta la pulpa en gajos o rodajas sobre un bol para recoger el zumo. Pasa el zumo que se haya recogido a un cazo pequeño.
- Añade al cazo con el zumo de naranja la miel y la canela. Calienta a fuego bajo 3–4 minutos, removiendo, hasta que la miel se disuelva y obtengas una salsa ligera. No lo hiervas demasiado para que la salsa no se caramelice en exceso.
- Calienta una sartén para crepes a fuego medio y úntala ligeramente con aceite (mejor con un pincel o papel de cocina).
- Vierte una porción de masa en la sartén, inclinándola para repartir una capa fina de forma uniforme. Cocina 1–2 minutos, hasta que los bordes del crepe empiecen a despegarse ligeramente y la base esté dorada.
- Dale la vuelta al crepe y cocina otros 30–60 segundos. Pásalo a un plato y repite con el resto de la masa, engrasando la sartén ligeramente cuando sea necesario.
- Dobla los crepes terminados en triángulos o en rollitos, colócalos en los platos, añade por encima los gajos de naranja y riega con la salsa de miel y naranja caliente.
Conservación
Los crepes fríos se pueden guardar apilados, separados con papel de hornear, en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalos brevemente en una sartén seca o en el microondas antes de servir. La salsa puede conservarse en la nevera 3–4 días y recalentarse suavemente a fuego bajo.