Chao ga – sopa vietnamita de arroz con pollo Recipe
Una sopa de arroz con pollo suave y espesa que en Vietnam se sirve a menudo para el desayuno o cuando alguien está resfriado. Es algo entre nuestro caldo y una papilla de arroz, solo que más aromática y llena de hierbas frescas. Ideal cuando te apetece algo ligero, reconfortante y suave para el estómago.
Esta sopa combina la suavidad del arroz cocido lentamente con el sabor profundo del caldo de pollo y el frescor del jengibre y las hierbas, resultando perfecta tanto como desayuno reconfortante al estilo vietnamita como comida ligera cuando necesitas algo fácil de digerir.
Consejos del chef
Tuesta bien la cebolla en el fondo de la olla: ese paso sencillo aporta un sabor ahumado y más complejo al caldo. Remueve el arroz con frecuencia para que no se pegue y no dudes en ajustar la cantidad de agua según la textura que prefieras.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente, con cuencos pequeños de salsa de pescado, rodajas de lima y guindilla fresca para que cada comensal pueda personalizar su bol. Acompaña con hierbas frescas adicionales si te gustan los sabores más verdes.
Ingredientes
- arroz blanco, de grano largo o jazmín, enjuagado en un colador - 150 g
- muslo de pollo con piel y hueso, para un caldo más sabroso - 2 pieza
- agua - 1500 ml
- jengibre trozo de unos 3 cm, cortado en láminas finas - 15 g
- cebolla pelada, cortada por la mitad - 1 pieza
- sal aproximadamente 1 cucharadita, al gusto - 6 g
- salsa de pescado aproximadamente 1 cucharada, para sazonar - 15 ml
- pimienta negra recién molida, para servir - 2 g
- cebollino picado, para espolvorear - 10 g
- cilantro fresco picado, opcional - 10 g
- aceite vegetal un poco para saltear la cebolla - 5 ml
Preparación
- Enjuaga el arroz bajo el grifo en un colador hasta que el agua salga casi transparente. Deja escurrir.
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Coloca las mitades de cebolla con el corte hacia abajo y fríelas 3–4 minutos, hasta que se doren bien por un lado; esto dará más sabor al caldo.
- Añade a la olla los muslos de pollo, las láminas de jengibre y vierte 1,5 litros de agua. Lleva a ebullición y luego baja el fuego para que la sopa solo hierva suavemente.
- Retira con una cuchara la espuma de la superficie durante los primeros 10 minutos de cocción para que el caldo quede claro.
- Añade el arroz enjuagado, remueve y cocina a fuego bajo 30–35 minutos, sin tapar o con la tapa entreabierta. Remueve cada pocos minutos para que el arroz no se pegue al fondo. La sopa debe espesar hasta tener la consistencia de una papilla ligera.
- Cuando la carne esté tierna y empiece a separarse del hueso, saca los muslos a un plato. Separa la carne del hueso y desmenúzala en trozos más pequeños con un tenedor.
- Vuelve a poner la carne de pollo en la olla. Sazona la sopa con sal y salsa de pescado, prueba y, si es necesario, añade más sal o salsa de pescado.
- Cuece 5 minutos más, hasta que el arroz esté muy tierno y empiece a deshacerse ligeramente. Si la sopa está demasiado espesa, añade un poco de agua caliente.
- Sirve la sopa bien caliente en cuencos, espolvoreada con cebollino, cilantro y pimienta negra recién molida.
Conservación
La sopa espesa aún más al enfriarse. Al recalentar, añade un poco de agua caliente si es necesario y remueve bien para recuperar una textura cremosa. Consérvala en la nevera hasta 3 días.
Esta sopa me recuerda a los platos que se preparan en casa cuando alguien está enfermo: sencilla, suave y muy reconfortante. La versión vietnamita, con jengibre y salsa de pescado, tiene un aroma que anima incluso en los días más grises.