Cazuela española de arroz, pimiento y pollo al horno Recipe
Esta cazuela de arroz, pimiento y pollo es una versión casera y simplificada de los platos de arroz españoles que recuerdan a la paella. Todo se hornea junto en una sola fuente, así que hay menos que fregar y el arroz absorbe el sabor de las verduras, las especias y la carne. Es una gran idea para una comida familiar que se puede preparar con antelación y simplemente meter al horno.
Esta cazuela tiene el aire de una paella española, pero en versión casera: todo va a una sola fuente y el arroz va absorbiendo poco a poco el sabor del pimiento, los tomates, el ajo y el pollo. El pimentón y el orégano aportan un carácter ligeramente ahumado y mediterráneo, difícil de conseguir en las típicas cazuelas de arroz polacas. Es un plato que combina el confort de una comida casera con los aromas de una taberna española.
Consejos del chef
Sofríe bien el arroz en la sartén: cada grano debe quedar recubierto de aceite y especias; así, después de hornear quedará suelto y no pastoso. Asegúrate de que el caldo esté caliente en el momento de verterlo sobre la cazuela; de lo contrario, el arroz se cocinará de forma desigual y puede quedar duro por dentro. Si usas caldo de pastilla, sala con más cuidado: es fácil pasarse; es mejor ajustar la sal al final, después de hornear.
Sugerencias de servicio
Esta cazuela es perfecta como plato principal para una comida dominical tranquila, cuando os sentáis varios a la mesa y cada uno se sirve directamente de la fuente. Acompáñala con una ensalada ligera con vinagreta de limón o una ensalada sencilla de pepino y tomate para equilibrar la contundencia del arroz. Para beber, combina bien con una copa de vino blanco seco (por ejemplo, un verdejo español) o simplemente una jarra de agua con limón y naranja.
Ingredientes
- arroz - 250 g
- pechuga de pollo - 400 g
- pimiento - 1 pieza
- pimiento - 1 pieza
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- caldo de pollo - 700 ml
- tomates de lata, troceados - 200 g
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- pimentón dulce - 1.5 cucharaditas
- orégano - 1 cucharadita
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite una fuente apta para horno de unos 2 litros de capacidad.
- Lava la pechuga de pollo, sécala y córtala en dados medianos. Espolvorea con una pizca de sal, pimienta y la mitad del pimentón, mezcla y deja reposar unos minutos.
- Lava los pimientos, retira las semillas y córtalos en tiras. Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo fino.
- Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente. Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que empiece a desprender un aroma intenso.
- Añade los pimientos cortados y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablanden ligeramente. Incorpora el arroz, el resto del pimentón y el orégano; sofríe 1–2 minutos, removiendo, hasta que los granos de arroz queden cubiertos de aceite y especias.
- Añade los tomates de lata y mezcla. Pasa todo el contenido de la sartén a la fuente preparada, repartiendo de manera uniforme.
- En la misma sartén, si hace falta, añade 1 cucharada de aceite. Agrega los trozos de pollo y sofríe 3–4 minutos, hasta que dejen de estar crudos por fuera (no hace falta que se cocinen del todo por dentro). Coloca el pollo por encima del arroz y las verduras.
- Vierte por encima el caldo caliente, remueve suavemente para repartir bien el arroz, pero sin cubrir del todo el pollo. Cubre la fuente con tapa o con papel de aluminio.
- Mete en el horno y hornea 25 minutos. Después retira la tapa y hornea otros 10–15 minutos, hasta que el arroz haya absorbido la mayor parte del líquido y la superficie se dore ligeramente. Comprueba si el arroz está tierno; si aún está duro, añade un poco más de caldo caliente o agua y hornea unos minutos más.
- Al sacar la cazuela del horno, déjala reposar 5–10 minutos cubierta ligeramente para que el arroz “descanse” y quede más suelto. Prueba y, si hace falta, ajusta de sal y pimienta.
Conservación
Deja que la cazuela se enfríe por completo, guárdala en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días. Para recalentar, añade si hace falta un chorrito de caldo o agua, cubre y calienta en el horno o en el microondas para que el arroz no se seque demasiado. También se puede congelar en porciones individuales.