Cazuela de desayuno mexicana con tortilla y verduras Recipe
Es una cazuela de desayuno con trozos de tortilla, huevos, verduras y queso que, tras hornearse, recuerda a una “pizza” blanda y colorida hecha al horno. En México, este tipo de platos suele prepararse el fin de semana, cuando hay tiempo para disfrutar de un desayuno tardío y contundente con toda la familia. El sabor es una mezcla de tortilla francesa, gratinado y nachos, pero en una versión más suave y muy cargada de huevo.
Esta cazuela de desayuno recuerda a una mezcla entre chilaquiles y tortilla al horno: los trozos de tortilla se empapan de huevo, se ablandan por dentro y quedan ligeramente crujientes en los bordes. Las verduras coloridas y el queso crean un desayuno de fin de semana saciante, con aire mexicano, que se puede poner en el centro de la mesa y cortar como si fuera pizza.
Consejos del chef
Procura que las tortillas queden bien cubiertas con la mezcla de huevo: si alguna parte se queda totalmente seca, puede resecarse demasiado. Los huevos están listos cuando el centro de la cazuela está elástico pero no líquido; no la hornees en exceso o se volverá gomosa. Si usas tomates muy acuosos, escúrrelos sobre papel de cocina para que el interior no quede demasiado húmedo.
Sugerencias de servicio
Sabe mejor en una mañana de domingo tranquila y perezosa, con una taza de café con leche bien cargado o un vaso de zumo de naranja recién exprimido. Sírvela con una cucharada de yogur espeso o crema agria y unas rodajas de aguacate, y pon en la mesa una botellita de salsa picante para que cada uno se la aliñe a su gusto. También funciona muy bien como aperitivo caliente en un brunch casero cuando los invitados llegan entre las 11 y las 13.
Ingredientes
- tortilla de trigo - 4 piezas
- huevos - 6 piezas
- leche - 150 ml
- pimiento - 1 pieza
- cebolla - 0.5 pieza
- tomates cherry - 150 g
- maíz dulce - 100 g
- queso amarillo - 120 g
- guindilla - 0.5 pieza
- aceite vegetal - 1 cucharada
- cilantro fresco - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite una fuente apta para horno.
- Corta las tortillas en cuadrados o triángulos de unos 3–4 cm de lado.
- Limpia el pimiento de semillas y córtalo en dados. Pela la cebolla y pícalo en dados pequeños. Pica finamente la guindilla, retirando las semillas si quieres un sabor más suave.
- Corta los tomates cherry por la mitad. Escurre el maíz en un colador.
- Reparte de forma uniforme los trozos de tortilla en el fondo de la fuente, espolvorea con el pimiento, la cebolla, el maíz y la mitad de los tomates.
- En un bol bate los huevos con la leche, añade sal, pimienta y la guindilla picada. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
- Vierte la mezcla de huevo sobre el contenido de la fuente procurando que el líquido llegue entre los trozos de tortilla.
- Espolvorea todo con el queso rallado y reparte por encima los tomates restantes.
- Introduce la fuente en el horno y hornea 20–25 minutos, hasta que los huevos cuajen y el queso se derrita y se dore ligeramente. El centro de la cazuela debe estar elástico al presionarlo suavemente con una cuchara.
- Al sacar del horno, deja reposar 5 minutos, luego espolvorea con cilantro picado y corta en porciones.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 2 días. Puedes comer la cazuela fría o recalentarla suavemente en el horno o en una sartén tapada a fuego bajo.