Calamares españoles al horno con ajo y limón Recipe
Los calamares suelen asociarse con rebozado y abundante aceite, pero en las casas españolas a menudo van simplemente al horno con ajo, aceite de oliva y limón. Así quedan ligeros, delicados y con aroma a mar, no a fritura. Es una forma estupenda de probar marisco sin técnicas complicadas ni humo en la cocina.
Los calamares al horno con ajo y limón muestran una cara totalmente distinta del marisco frente a los conocidos aros rebozados de los bares: son ligeros, jugosos y huelen a mar fresco, no a aceite. Un breve paso por el horno caliente con aceite de oliva, vino y ajo resalta su dulzor delicado, mientras que el limón y el perejil les dan un carácter costero muy español. Es un plato que sabe a vacaciones en el Mediterráneo, pero técnicamente es más sencillo que muchas recetas de carne de diario.
Consejos del chef
Los calamares deben estar muy bien secos antes de hornearlos; de lo contrario, empezarán a cocerse en su propio jugo y quedarán gomosos en lugar de elásticos. Respeta el tiempo corto de horneado: en cuanto se vuelvan opacos y se encojan un poco, saca la bandeja, porque cada minuto extra en el horno juega en su contra. Ten cuidado también con la sal: la salsa de aceite de oliva, zumo de limón y vino se concentra al hornearse y resulta más intensa de sabor de lo que parece antes de entrar en el horno.
Sugerencias de servicio
Sírvelos nada más sacarlos del horno, con trozos de baguette para mojar en la salsa de la bandeja y una copa de vino blanco seco bien frío o un verdejo ligero. Son perfectos como tapas calientes para una noche con amigos: puedes acompañarlos con un cuenco de aceitunas, patatas asadas o una ensalada sencilla de rúcula. En verano son ideales como cena rápida después del trabajo, cuando quieres sentir el ambiente de una taberna española pero solo tienes media hora y una bandeja que limpiar.
Ingredientes
- calamares - 600 g
- ajo - 4 dientes
- limón - 1 piezas
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- perejil fresco picado - 2 cucharadas
- sal
- pimienta negra
- vino blanco - 50 ml
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de horno.
- Si usas calamares enteros, lávalos bien y sécalos con papel de cocina. Corta los tubos en anillas de unos 1,5 cm de ancho y deja los tentáculos enteros.
- Pela el ajo y pícalo muy fino o pásalo por un prensador. Pica el perejil.
- En un bol mezcla el aceite de oliva, el zumo de medio limón, el ajo, el pimentón, una pizca de sal y pimienta, y el vino blanco.
- Añade los calamares al bol y mezcla bien con la mano o una cuchara para que cada trozo quede cubierto con la marinada. Deja reposar 10 minutos a temperatura ambiente.
- Reparte los calamares en una sola capa sobre la bandeja, de forma que los trozos no se monten unos sobre otros. Vierte por encima el resto de la marinada.
- Mete la bandeja en el horno caliente y hornea 8–10 minutos, hasta que los calamares se vuelvan opacos y se encojan ligeramente. No los hornees más tiempo, porque se pondrán gomosos.
- Al final enciende el grill o sube el horno a la máxima temperatura y hornea 1–2 minutos más para que los bordes se doren ligeramente.
- Saca la bandeja, espolvorea los calamares con perejil fresco y rocíalos con el resto del zumo de limón. Sirve enseguida, bien calientes.
Conservación
Los calamares están más ricos recién hechos; si sobran, guárdalos bien tapados en la nevera y consúmelos en 1 día. Caliéntalos brevemente a fuego suave o en el horno para que no se endurezcan demasiado.