Bocadillos con pasta de huevo al estilo alemán Eiersalat Recipe
Eiersalat es una pasta de huevo alemana con mayonesa, pepinillo y cebollino que a menudo se compra ya preparada en las tiendas y se unta en panecillos. Sin embargo, la versión casera es mucho más sabrosa y se puede adaptar a tus propios gustos. Sabe como una ensalada de huevo muy cremosa, ideal para el desayuno o la cena.
Eiersalat es una pasta de huevo alemana que en las tiendas se vende en tarrinas, pero en casa se puede preparar mucho más ligera y aromática. La combinación de huevos, mayonesa, yogur, pepinillo y cebollino da como resultado una pasta súper cremosa y a la vez fresca, que sabe como una contundente ensalada de huevo en versión "para untar". Es una forma estupenda de aprovechar el excedente de huevos después de las fiestas o simplemente de variar los bocadillos de diario.
Consejos del chef
Cuece los huevos duros, pero sin pasarte: la yema debe ser uniforme, sin borde gris, lo que suele significar unos 9–10 minutos de cocción desde que el agua hierve. Escurre bien los pepinillos en vinagre del líquido para que la pasta no quede aguada, y añade el cebollino al final, después de sazonar con sal y mostaza. Si quieres que la pasta sea más adecuada para bocadillos, pica los ingredientes finamente; para servir en un bol en la mesa puedes dejar trozos de huevo más grandes.
Sugerencias de servicio
Sirve Eiersalat sobre panecillos frescos, pan integral con semillas o en pequeñas tostadas como aperitivo para un desayuno casero al estilo "bufé de hotel". Combina muy bien con té de desayuno, zumo de naranja o agua ligeramente con gas con limón. También funciona de maravilla en un brunch de fin de semana con amigos: puedes poner un bol de pasta junto a embutidos, quesos y verduras para que cada uno prepare sus propios bocadillos.
Ingredientes
- huevo cocido duro - 6 piezas
- mayonesa - 3 cucharadas
- yogur natural espeso - 2 cucharadas
- mostaza suave o de intensidad media - 1 cucharadita
- pepino en vinagre pequeños - 2 piezas
- cebollino - 0.5 manojo
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
- panecillos de trigo para servir - 4 piezas
- lechuga por ejemplo mantecosa o iceberg, para los bocadillos - 4 hojas
Preparación
- Cuece los huevos hasta que estén duros (unos 9–10 minutos desde que el agua hierva), luego cúbrelos con agua fría y deja que se enfríen por completo. Pélalos.
- Corta los huevos cocidos en cubitos pequeños o pícalos con un cuchillo. Corta también los pepinillos en vinagre en cubitos muy pequeños. Pica el cebollino.
- En un bol mezcla la mayonesa, el yogur y la mostaza hasta obtener una salsa homogénea. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Añade a la salsa los huevos picados, los pepinillos y el cebollino. Mezcla con cuidado para no aplastar del todo los huevos: la pasta debe tener trocitos perceptibles.
- Prueba y, si es necesario, ajusta con más sal, pimienta o mostaza. Mete la pasta en la nevera al menos 15 minutos para que los sabores se integren.
- Abre los panecillos por la mitad, coloca en la parte inferior una hoja de lechuga y encima una buena porción de Eiersalat. Cubre con la parte superior del panecillo y sirve enseguida.
Conservación
Guarda la pasta de huevo bien tapada en la nevera y consúmela preferiblemente en 1–2 días. Remueve antes de usar las sobras y, si es necesario, añade una cucharadita de yogur o mayonesa para refrescar la textura.