Arroz a la mexicana – arroz mexicano con verduras Recipe
Arroz a la mexicana es un arroz colorido con verduras que en México aparece muy a menudo como acompañamiento del almuerzo. A diferencia del arroz blanco clásico, este se sofríe con cebolla, ajo y verduras, lo que le da más sabor y una textura suelta y agradable. Es algo entre un pilaf y un arroz con verduras salteado, pero con un marcado acento mexicano.
Arroz a la mexicana es un arroz casero y cotidiano que en México prácticamente nunca falta en la mesa: es colorido, aromático y mucho más interesante que el arroz blanco simple. Dorar ligeramente los granos antes de añadir el caldo les aporta un toque de aroma a nuez, mientras que las verduras y el comino le dan un sutil aire callejero, propio de las taquerías. Es un gran ejemplo de cómo convertir una simple guarnición en algo que fácilmente puede ser el protagonista del plato.
Consejos del chef
Es imprescindible enjuagar bien el arroz hasta que el agua esté casi clara; así, después de cocido quedará suelto y no apelmazado. Tras añadir el caldo, evita remover demasiado: solo asegúrate de que el fuego esté realmente bajo y la tapa bien ajustada; al final, dale al arroz esos minutos de reposo tapado para que termine de hacerse y deje de pegarse. Añade los guisantes al final, directamente congelados, para que conserven su color y un ligero punto crujiente.
Sugerencias de servicio
Este arroz combina muy bien con tacos, pollo asado, verduras a la parrilla o como base para un bol tipo burrito para un almuerzo rápido para llevar. Para una comida familiar, sírvelo con una ensalada sencilla de tomate y pepino y un trozo de lima para rociar. Para beber, va bien con agua aromatizada con lima o una limonada casera con un poco de menta.
Ingredientes
- arroz - 250 g
- zanahoria - 1 pieza
- guisantes verdes - 80 g
- pimiento - 0.5 pieza
- cebolla - 0.5 pieza
- ajo - 1 diente
- caldo de verduras - 500 ml
- aceite vegetal - 2 cucharada
- comino molido - 0.5 cucharadita
- sal - 0.5 cucharadita
Preparación
- Enjuaga el arroz en un colador bajo el chorro de agua fría hasta que el agua salga casi transparente, luego escúrrelo bien.
- Pela la zanahoria y córtala en cubitos pequeños. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en cubitos pequeños. Pica finamente la cebolla y el ajo.
- En una olla ancha o sartén honda calienta el aceite a fuego medio. Añade el arroz y sofríe 3–4 minutos, removiendo a menudo, hasta que los granos se vuelvan ligeramente translúcidos y empiecen a desprender un suave aroma a nuez.
- Añade la cebolla, la zanahoria y el pimiento, y sofríe otros 3–4 minutos, removiendo, hasta que la cebolla se ablande.
- Agrega el ajo y el comino y sofríe 1 minuto más, procurando que el ajo no se queme.
- Vierte el caldo caliente, añade la sal y mezcla. Lleva a ebullición, luego baja el fuego al mínimo, tapa y cocina 12–15 minutos, hasta que el arroz absorba la mayor parte del líquido.
- En los últimos 5 minutos de cocción añade los guisantes congelados, mezcla rápidamente y vuelve a tapar.
- Tras apagar el fuego, deja el arroz tapado 5 minutos más para que termine de hacerse. Después, airea los granos con un tenedor para que queden sueltos.
Conservación
Enfría el arroz lo antes posible después de cocinarlo y guárdalo en la nevera en un recipiente hermético, preferiblemente no más de 2 días. Caliéntalo bien antes de servir, por ejemplo en una sartén con una pizca de agua o caldo. No recalientes el arroz varias veces por motivos de seguridad alimentaria.