Sopa de cebolla con tostada de queso Recipe
La sopa de cebolla francesa es un plato sencillo que antaño comían los obreros después del turno de noche para entrar en calor. La cebolla, pochada durante mucho tiempo, se transforma en algo dulce y de sabor profundo, y la tostada con queso gratinada por encima convierte esta sopa en una comida completa. Es una opción estupenda para una tarde fría, cuando quieres calentarte de verdad.
La larga caramelización de la cebolla transforma un ingrediente muy sencillo en una base de sabor profunda y compleja, mientras que la tostada con queso gratinado convierte la sopa en un plato reconfortante y saciante, perfecto para los días fríos.
Consejos del chef
Tómate tu tiempo con la cebolla: cuanto más despacio la cocines, mejor será el sabor de la sopa. Usa una olla de fondo grueso para evitar que se queme y no dudes en añadir un poco de agua si notas que se pega. Elige un queso que funda bien, como un buen queso semicurado o tipo Gruyère, para conseguir una capa elástica y dorada.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente en cuencos individuales resistentes al horno, con las tostadas gratinadas por encima. Acompáñala con una ensalada verde sencilla con vinagreta ligera o con verduras asadas. Un vino blanco seco o una sidra seca combinan muy bien con el dulzor de la cebolla.
Ingredientes
- cebolla normal, amarilla - 800 g
- mantequilla - 40 g
- aceite vegetal - 1 cucharada
- caldo de verduras o de pollo - 1 l
- vino blanco opcional, seco - 100 ml
- baguette o cualquier otro pan blanco - 8 rebanada
- queso amarillo duro, que funda bien, rallado - 120 g
- tomillo hojas secas o unas ramitas frescas - 0.5 cucharadita
- hoja de laurel - 2 pieza
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- azúcar opcional, para realzar el dulzor de la cebolla - 0.5 cucharadita
Preparación
- Pela la cebolla, córtala por la mitad y córtala en medias lunas finas.
- En una olla grande, calienta la mantequilla con el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y una pizca de sal. Sofríe durante 10 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande.
- Baja el fuego al mínimo y cocina la cebolla durante 25–30 minutos, removiendo cada pocos minutos, hasta que esté muy tierna, dorado‑marrón y ligeramente caramelizada. Si empieza a quemarse, baja el fuego y añade 1–2 cucharadas de agua.
- Añade el azúcar (si lo usas) y cocina 2–3 minutos más, removiendo, hasta que la cebolla huela muy dulce.
- Vierte el vino, si lo usas, y cuece 3–4 minutos, hasta que se evapore la mayor parte del líquido. Luego añade el caldo, las hojas de laurel y el tomillo.
- Lleva la sopa a ebullición, después baja el fuego y cocina a fuego lento 15–20 minutos. Sazona con sal y pimienta al gusto y retira las hojas de laurel.
- Mientras tanto, precalienta el horno a 200°C. Coloca las rebanadas de baguette en una bandeja y hornéalas 5–7 minutos, hasta que estén secas y ligeramente crujientes.
- Reparte la sopa caliente en cuencos resistentes al horno. Coloca 1–2 rebanadas de baguette sobre cada ración y espolvorea generosamente con el queso rallado.
- Coloca los cuencos sobre una bandeja y gratina 8–10 minutos, hasta que el queso se funda y se dore ligeramente. Sirve muy caliente, teniendo cuidado con la temperatura del queso al comer.
Conservación
Zupę bez grzanek przechowuj w lodówce w zamkniętym pojemniku. Podgrzewaj na małym ogniu, w razie potrzeby dolej trochę wody. Możesz zamrozić samą zupę do 2 miesięcy, grzanki i ser dodawaj zawsze świeże.
Esta sopa demuestra cómo, con paciencia y pocos ingredientes básicos, se puede conseguir un plato lleno de sabor y carácter. Es una receta ideal para preparar con calma una tarde de invierno y disfrutarla sin prisas, bien caliente, directamente del horno.