Cazuela de pasta con verduras y mozzarella Recipe
Esta colorida cazuela de pasta está llena de verduras y mozzarella fundente. Su sabor recuerda a un plato de verduras de una trattoria italiana, pero con ingredientes que puedes encontrar fácilmente en cualquier tienda de barrio. Es una buena opción cuando quieres comer sin carne, pero algo igualmente saciante.
Esta cazuela de pasta es la respuesta vegetal a los clásicos platos contundentes de carne: saciante, pero llena de color y ligereza. La combinación de calabacín, pimiento, brócoli y tomates en conserva crea una salsa al estilo de una trattoria italiana, y la mozzarella fundente le da un toque agradablemente «de restaurante». A pesar de su aire mediterráneo, todos los ingredientes se consiguen sin problema en cualquier tienda de barrio.
Consejos del chef
Cuece la pasta necesariamente menos tiempo del indicado en el paquete, porque en el horno seguirá cocinándose: de lo contrario quedará demasiado blanda y sin textura. No saltees las verduras demasiado tiempo; deben ablandarse ligeramente pero conservar color y firmeza, para que la cazuela no se convierta en un puré uniforme. Si la salsa de tomate parece muy líquida, cuécela unos minutos más hasta que se evapore parte del agua: es la clave para obtener porciones bonitas y bien definidas.
Sugerencias de servicio
Sirve esta cazuela como plato principal sin carne entre semana o como plato fuerte en una reunión con amigos donde algunas personas no comen carne. Sabe muy bien con una ensalada sencilla de rúcula y vinagreta y una copa de vino tinto ligero y seco o limonada casera. Al día siguiente puedes llevarte una porción en un táper al trabajo: se recalienta bien y no pierde sabor.
Ingredientes
- pasta corta, por ejemplo penne o espirales - 250 g
- calabacín mediano - 1 pieza
- pimiento rojo - 1 pieza
- brócoli fresco o congelado en ramilletes - 250 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- tomates en conserva troceados - 400 g
- queso mozzarella en bloque o en bolitas - 200 g
- aceite de colza - 2 cucharadas
- albahaca seca - 1 cucharadita
- orégano seco - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua con sal 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Escurre y reserva.
- Separa el brócoli en ramilletes pequeños. Si usas brócoli fresco, échalo en agua hirviendo durante 2–3 minutos y luego escúrrelo: debe quedar ligeramente tierno pero aún firme. Si usas brócoli congelado, solo descongélalo y escurre el exceso de agua.
- Lava el calabacín, corta los extremos y córtalo en medias rodajas. Lava el pimiento, retira las semillas y córtalo en tiras o dados. Pela la cebolla y córtala en dados pequeños, pica el ajo.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande. Agrega el ajo y sofríe unos 30 segundos más.
- Añade el calabacín y el pimiento. Sofríe 5–7 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden ligeramente pero sin quedar completamente tiernas.
- Incorpora los tomates en conserva, el brócoli, la albahaca, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Cocina 5–7 minutos, hasta que la salsa espese un poco. Prueba y ajusta de sal si es necesario.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente una fuente apta para horno con aceite.
- En un cuenco grande mezcla la pasta cocida con la salsa de verduras. Pasa todo a la fuente y alisa la superficie.
- Corta la mozzarella en rodajas o dados. Reparte de forma uniforme por la superficie de la cazuela.
- Hornea unos 20–25 minutos, hasta que el queso se funda, se dore ligeramente y los bordes de la cazuela empiecen a burbujear suavemente.
- Tras sacar del horno, deja reposar la cazuela 5 minutos y sirve bien caliente.
Conservación
Guarda los restos, una vez fríos, en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Recalienta en el horno tapado con papel de aluminio o en el microondas, añadiendo si hace falta una cucharada de agua o salsa para que la pasta no se seque demasiado.