Pasta al horno con beicon, puerro y nata Recipe
Esta cazuela al horno es para quienes adoran la pasta en salsa cremosa, pero con un toque polaco gracias al beicon y al puerro. Recuerda un poco a una carbonara, solo que gratinada con queso y con puerro suave y ligeramente dulce. Ideal para los días más frescos, cuando después del trabajo necesitas algo realmente saciante.
Esta cazuela combina el aire de una carbonara italiana con el dúo muy casero de beicon y puerro, que en Polonia suele acabar en sopas. La salsa cremosa de nata y huevo envuelve la pasta, y el queso gratinado forma por encima una corteza dorada y crujiente. Es el típico comfort food a la polaca: ingredientes sencillos, pero un resultado digno de un pequeño bistró.
Consejos del chef
Cuece la pasta realmente al dente, porque en el horno seguirá cocinándose; si te pasas, el conjunto quedará demasiado blando y apelmazado. Sofríe el beicon con paciencia a fuego medio hasta que suelte bien la grasa y se dore: así aportará muchísimo sabor a la cazuela sin necesidad de añadir más grasa. Antes de sacar del horno, mueve ligeramente la fuente: si el centro aún “tiembla”, déjala unos minutos más para que la mezcla de huevo cuaje bien.
Sugerencias de servicio
Sirve con una ensalada sencilla de rúcula o mezcla de hojas con un aliño ácido que rompa la grasa del beicon y la nata. Para beber, combina con una cerveza rubia o una copa de vino blanco seco, aunque también va muy bien con una taza de té caliente al volver tarde a casa en invierno. Es un plato perfecto para una noche de película, cuando quieres alimentar a varias personas con una sola fuente directamente del horno.
Ingredientes
- pasta espirales, macarrones o penne - 300 g
- beicon ahumado, en dados o tiras - 150 g
- puerro parte blanca y verde clara - 1 pieza
- nata para cocinar 30% o 18% - 200 ml
- leche - 100 ml
- huevo - 2 pieza
- queso amarillo rallado - 130 g
- ajo finamente picado - 1 diente
- aceite para freír - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto, mejor recién molida
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua con sal 1–2 minutos menos de lo indicado en el paquete, para que quede ligeramente firme en el centro. Escurre y reserva.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite una fuente apta para horno.
- Lava bien el puerro, ábrelo a lo largo por la mitad y córtalo en medias lunas finas. Corta el beicon en dados o tiras.
- Calienta el aceite en una sartén. Añade el beicon y fríe 4–5 minutos a fuego medio, hasta que suelte la grasa y se dore ligeramente.
- Añade el puerro y sofríe todo junto 4–5 minutos, hasta que el puerro se ablande y se vuelva translúcido. Agrega el ajo y fríe 1 minuto más, removiendo.
- En un bol mezcla la nata, la leche, los huevos, la sal y una buena cantidad de pimienta. Añade la mitad del queso rallado y mezcla.
- En un bol grande combina la pasta cocida con el contenido de la sartén. Vierte la mezcla de nata y huevo y remueve bien para que la salsa cubra la pasta de forma uniforme.
- Pasa todo a la fuente de horno, nivela la superficie y espolvorea con el resto del queso.
- Hornea 20–25 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro de la cazuela esté claramente cuajado. Al sacar del horno, deja reposar 5–10 minutos antes de servir.
Conservación
Guarda los restos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Recalienta en el horno tapado con papel de aluminio o en el microondas, añadiendo si hace falta una cucharada de leche o nata para que no se seque demasiado.