Yaksik – arroz dulce coreano con frutos secos y dátiles Recipe
Yaksik es un plato dulce de arroz glutinoso, frutos secos y frutas deshidratadas que en Corea se sirve a menudo en fiestas y bodas. Tiene un sabor acaramelado gracias a la salsa de miel y salsa de soja, y su textura recuerda a una tarta muy blanda y pegajosa de frutos secos, pero sin masa. Es un postre que se corta en cubos y se picotea con el té en lugar de pastel.
El yaksik es un postre profundamente arraigado en las celebraciones coreanas: se sirve, entre otros momentos, durante la primera luna llena del año y en las bodas como símbolo de prosperidad. La salsa acaramelada de miel, salsa de soja y azúcar moreno envuelve el arroz glutinoso y la mezcla de frutos secos y frutas deshidratadas, creando algo entre un bloque de frutos secos y un bizcocho muy jugoso. Es especial la combinación de la ligera salinidad de la salsa de soja con el dulzor y las especias cálidas, que hace que el postre no resulte empalagoso.
Consejos del chef
Lo más importante es remojar bien el arroz: mínimo 2 horas y, mejor aún, toda la noche; de lo contrario, los granos quedarán duros por dentro a pesar del horneado. Al cocinar la salsa, mantén el fuego muy bajo y remueve casi todo el tiempo, porque la miel tiende a quemarse en las paredes del cazo. Después de hornear, deja que el yaksik se enfríe por completo en el molde: en caliente se deshará al cortarlo, mientras que tras unas horas se compactará bien en cubos.
Sugerencias de servicio
El yaksik combina de maravilla con té verde amargo o té de jazmín sin azúcar, que equilibran su dulzor acaramelado. Para reuniones familiares puedes servirlo cortado en pequeños cubos sobre una tabla grande junto con otros dulces asiáticos, como mochi o frutas deshidratadas. También funciona muy bien como “barrita energética” para viajes largos en coche: es fácil guardarlo en una fiambrera e ir picando por el camino.
Ingredientes
- arroz glutinoso para sushi o arroz glutinoso especial; requiere remojo - 400 g
- agua para cocer el arroz - 450 ml
- dátiles sin hueso, picados - 100 g
- pasas - 60 g
- nueces picadas gruesas - 80 g
- piñones opcional - 20 g
- salsa de soja clara - 3 cucharadas
- miel - 4 cucharadas
- azúcar moreno - 3 cucharadas
- aceite de sésamo - 1.5 cucharadas
- canela molida - 0.5 cucharaditas
- sal - 0.25 cucharaditas
- vainilla opcional, extracto - 0.5 cucharaditas
- aceite vegetal para engrasar el molde - 1 cucharada
- agua para remojar para remojar el arroz - 800 ml
Preparación
- Pon el arroz glutinoso en un bol, cúbrelo con abundante agua fría y lávalo bien, cambiando el agua varias veces hasta que esté casi transparente. Luego cúbrelo con agua limpia (unos 800 ml) y deja en remojo al menos 2 horas, preferiblemente toda la noche.
- Tras el remojo, escurre el arroz en un colador y déjalo unos minutos para que escurra bien.
- Cuece el arroz al vapor o en una olla de fondo grueso: vierte 450 ml de agua, añade el arroz, tapa y cocina a fuego bajo unos 15–20 minutos, hasta que absorba el agua y esté blando y pegajoso. Retira del fuego y deja reposar tapado otros 10 minutos.
- Mientras se cuece el arroz, prepara la salsa: en un cazo pequeño mezcla la salsa de soja, la miel, el azúcar moreno, el aceite de sésamo, la canela, la sal y la vainilla. Calienta a fuego bajo, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y obtengas una salsa lisa y espesa. No la lleves a ebullición para que la miel no se queme.
- Corta los dátiles en tiras o en cubitos. Pica las nueces de forma gruesa y deja los piñones enteros. Enjuaga las pasas en agua templada y sécalas.
- Pasa el arroz caliente recién cocido a un bol grande. Añade la salsa y mezcla bien con una cuchara o espátula de silicona hasta que todos los granos queden cubiertos de manera uniforme. Luego añade los dátiles, las pasas, las nueces y los piñones y vuelve a mezclar.
- Precalienta el horno a 170°C (calor arriba y abajo). Unta con aceite vegetal un molde rectangular para hornear o una fuente resistente al horno.
- Pasa la mezcla de arroz al molde, alisa la superficie con una cuchara presionando ligeramente para que no queden huecos. Puedes decorar la parte superior con algunas nueces o dátiles adicionales.
- Hornea unos 25–30 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente brillante y los bordes apenas dorados. Saca del horno y deja enfriar completamente a temperatura ambiente.
- Cuando el yaksik esté frío y firme, córtalo en cuadrados o rombos. Sírvelo a temperatura ambiente o ligeramente frío.
Conservación
Guarda los trozos en un recipiente hermético, separados con papel de hornear, en la nevera. Se conservan bien varios días; antes de servir puedes dejarlos atemperar o calentarlos unos segundos en el microondas.