Tyropitakia – pequeños triángulos griegos de masa filo con queso Recipe
Las tyropitakia son pequeños triángulos crujientes de masa filo rellenos de queso salado. En Grecia aparecen en fiestas, picnics y como tentempié para acompañar el café o el vino, un poco como nuestros pastelitos salados, solo que mucho más ligeros y crujientes. Son perfectos para reuniones, porque se comen con la mano, sin plato ni cubiertos.
Las tyropitakia son pequeños pero muy característicos aperitivos griegos: triángulos de filo ultracrujientes que esconden un relleno salado y cremoso de queso. La combinación de feta, requesón y yogur da un interior a la vez esponjoso e intenso, que contrasta con las capas de masa finas como papel. Es un bocado hecho para compartir en la mesa, porque desaparece del plato más rápido de lo que tardas en preparar otro café.
Consejos del chef
Al trabajar con masa filo, ten todo preparado de antemano –relleno, pincel, aceite– porque las hojas se secan y se rompen rápidamente si no las cubres con un paño húmedo. No te excedas con la cantidad de relleno en cada triángulo: una cucharadita es suficiente para que las puntas no revienten durante el horneado. Después de sacarlas del horno, dales unos minutos para que se templen: la masa estará en su punto más crujiente y el queso del interior ya no quemará el paladar.
Sugerencias de servicio
Las tyropitakia son ideales para un buffet tipo "mesa sueca": colócalas en un cuenco junto a aceitunas, verduras cortadas y un dip de yogur con ajo. Combinan muy bien con vino blanco seco, rosado ligero o simplemente un café fuerte si las sirves en un desayuno tardío de fin de semana. Para un picnic las guardo en un táper junto con tomates cherry y uvas: nada se derrama y cada uno puede cogerlas con la mano.
Ingredientes
- masa filo descongelada si estaba congelada - 250 g
- queso feta desmenuzado - 250 g
- requeson semigraso bien escurrido - 150 g
- huevo 1 para el relleno, 1 para pincelar - 2 pieza
- yogur griego - 2 cucharada
- eneldo picado, opcional - 1 cucharada
- pimienta negra - 0.25 cucharadita
- aceite de oliva para pincelar la masa - 80 ml
- sésamo para espolvorear, opcional - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- En un bol mezcla la feta desmenuzada, el requesón, 1 huevo, el yogur, el eneldo y la pimienta. La mezcla debe ser espesa y poder formarse con una cucharadita; si queda demasiado líquida, añade un poco más de requesón.
- Desenrolla la masa filo con cuidado. Cúbrela con un paño húmedo para que no se seque mientras trabajas.
- Toma una hoja de masa y úntala ligeramente con aceite de oliva usando un pincel. Córtala a lo largo en 3 tiras largas de unos 7–8 cm de ancho.
- En un extremo de cada tira pon una cucharadita de relleno de queso. Dobla la esquina de la tira en diagonal formando un triángulo y sigue doblando en diagonal hasta llegar al final de la tira. Obtendrás un pequeño triángulo cerrado.
- Coloca los triángulos formados en la bandeja. Prepara el resto de la masa y del relleno del mismo modo.
- Bate el segundo huevo en un cuenco. Pincela con él la superficie de los triángulos y espolvorea con sésamo, si lo usas.
- Hornea 15–20 minutos, hasta que los triángulos estén dorados y crujientes. Sírvelos ligeramente templados para que el relleno no queme.
Conservación
Las tyropitakia saben mejor recién horneadas, pero las sobras se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante unas horas o en la nevera hasta el día siguiente. Recaliéntalas brevemente en el horno para que recuperen el crujiente; en el microondas la masa se ablanda.