Pasta turca de pimiento asado y queso de oveja Recipe
Una pasta cremosa que en Turquía se sirve como meze: para mojar pan, verduras crudas o como untable para bocadillos. El pimiento asado aporta dulzor y un ligero toque ahumado, y el queso de oveja añade una profundidad salada. Ideal para una fiesta en lugar de los dips preparados del supermercado.
Esta pasta, inspirada en los meze turcos, combina el dulzor del pimiento asado, el toque salado del queso de oveja y el crujiente de las nueces. Gracias al yogur es más ligera que los dips de queso clásicos, pero sigue teniendo un sabor intenso y profundo con un ligero punto picante.
Consejos del chef
Asa los pimientos hasta que la piel esté realmente bien oscurecida: son esas partes tostadas las que aportan el aroma ahumado y hacen que la piel se desprenda con facilidad. El queso de oveja puede variar mucho en sal, así que añade la sal solo después de probar la mezcla para no pasarte. Si quieres una pasta más espesa para untar bocadillos, reduce la cantidad de yogur o añade un poco de nueces molidas.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirla en un cuenco pequeño, rociada con aceite de oliva, acompañada de pan de pita caliente, baguette fresca o palitos crujientes de hojaldre. Va de maravilla en una tabla de aperitivos para una noche de cine con amigos, junto a aceitunas, pepinos y zanahorias cortados. Para beber, prueba un vino rosado seco o simplemente un té fuerte con limón si prefieres una versión sin alcohol.
Ingredientes
- pimiento rojo carnoso - 3 pieza
- queso de oveja puede ser tipo feta - 150 g
- yogur griego espeso - 100 g
- nueces ligeramente picadas - 40 g
- ajo pequeño - 1 diente
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- zumo de limón - 1 cucharada
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- pimentón picante o al gusto - 0.25 cucharaditas
- sal al gusto, con cuidado porque el queso es salado
- pimienta al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 220°C con función grill o resistencia superior. Coloca los pimientos enteros en una bandeja forrada con papel de hornear.
- Hornea durante 20–25 minutos, dándoles la vuelta cada pocos minutos, hasta que la piel esté bien tostada y en algunos sitios negra, y los pimientos se ablanden.
- Pasa los pimientos calientes a un bol, cúbrelos con film o tapa y deja reposar 10 minutos para que la piel se desprenda más fácilmente.
- Retira la piel, las semillas y los rabos. Corta la pulpa del pimiento en trozos más pequeños.
- Pon en el vaso de la batidora el pimiento, el queso de oveja desmenuzado, el yogur, el aceite de oliva, el zumo de limón, el ajo, el pimentón dulce y el picante.
- Tritura hasta obtener una pasta lisa o ligeramente grumosa, según la textura que prefieras. Prueba y sazona con sal (con cuidado) y pimienta.
- Añade las nueces picadas y mezcla con una cuchara para que queden trocitos perceptibles.
- Pasa la pasta a un cuenco, alisa la superficie, rocía con un poco de aceite de oliva y mete en la nevera al menos 30 minutos para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda la pasta en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 3–4 días. Antes de servir, remueve bien; si está muy espesa, puedes añadir una cucharadita de yogur o un chorrito de aceite de oliva para devolverle cremosidad.