Tostadas de frijoles negros con queso y salsa de cebolla roja Recipe
Estas tostadas son tortillas crujientes untadas con un puré de frijoles negros, espolvoreadas con queso y coronadas con una salsa fresca, ligeramente ácida, de cebolla roja y lima. En México este tipo de botanas aparece a menudo en reuniones en casa: cada quien toma un pequeño y saciante disco en lugar de un sándwich. Los sabores son sencillos pero intensos: frijoles cremosos, queso salado y cebolla crujiente.
Las tostadas de frijoles negros son la quintaesencia de la botana mexicana: una tortilla dorada y crujiente, un puré cremoso de frijoles negros y una salsa fresca, ácida y picante de cebolla roja. El contraste de texturas es clave: base crujiente, frijoles suaves, queso elástico y cebolla ligeramente crujiente bañada en jugo de lima. Es una gran alternativa a los sándwiches o a las papas fritas en reuniones en casa, y además llena mucho más de lo que parece.
Consejos del chef
Fríe las tortillas a fuego medio, no al máximo: deben quedar rígidas y doradas, pero no quemadas; conviene voltearlas 2–3 veces para que se sequen de manera uniforme. Aplasta la pasta de frijoles cuando aún esté caliente: así es más fácil conseguir una textura suave sin grumos; si queda demasiado seca, añade una o dos cucharadas de caldo. Corta la cebolla para la salsa realmente fina: cuanto más finas sean las plumas, más rápido se ablandará en el jugo de lima y perderá su pungencia cruda.
Sugerencias de servicio
Sirve las tostadas justo después de montarlas, cuando la tortilla sigue muy crujiente y los frijoles están calientes; funcionan de maravilla como botana para ver juntos un partido o una serie. Les va muy bien una cerveza ligera, una margarita sin alcohol a base de lima o simplemente agua con rodajas de pepino y sal, como en muchos hogares mexicanos. Puedes poner en la mesa un cuenco con salsa extra y cilantro picado para que cada quien ajuste el sabor a su gusto.
Ingredientes
- tortilla de maíz tortilla kukurydziana - 8 piezas
- frijoles negros fasola czarna - 300 g
- caldo de verduras bulion warzywny - 80 ml
- ajo czosnek - 1 diente
- aceite vegetal olej roślinny - 3 cucharadas
- queso ser - 80 g
- cebolla cebula - 1 pieza
- lima limonka - 1 pieza
- cilantro kolendra - 1 puñado
- chile papryczka chili - 0.5 piezas
- sal sól
- pimienta negra pieprz czarny
Preparación
- Escurre los frijoles de su líquido (si son de lata) y enjuágalos en un colador. Pica el ajo muy fino.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén a fuego medio. Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos, hasta que empiece a desprender aroma pero sin que se dore.
- Añade los frijoles y el caldo. Cocina de 5 a 7 minutos, removiendo, hasta que los frijoles estén muy tiernos y el líquido se haya reducido parcialmente.
- Retira la sartén del fuego y aplasta los frijoles con un prensapuré o un tenedor hasta obtener una pasta espesa. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Corta la cebolla en plumas muy finas y pica el chile muy menudo. En un cuenco mezcla la cebolla, el chile, el cilantro picado, el jugo de lima y una pizca de sal. Deja reposar 10 minutos para que la cebolla se ablande ligeramente.
- En una sartén grande calienta el resto del aceite. Fríe las tortillas 1–2 minutos por cada lado a fuego medio, hasta que estén doradas y rígidas. Pásalas a un papel de cocina para que escurran el exceso de grasa.
- Desmorona el queso con los dedos o rállalo con un rallador de agujeros gruesos.
- Unta cada tortilla crujiente con una capa de pasta de frijoles caliente, espolvorea con queso y coloca por encima un poco de salsa de cebolla roja. Sirve de inmediato.
Conservación
Guarda por separado la pasta de frijoles y la salsa de cebolla en recipientes herméticos en el refrigerador. Las tortillas ya fritas es mejor consumirlas el mismo día; si se ablandan, puedes recalentarlas unos minutos en el horno para que recuperen algo de crujiente.