Tortitas de sémola con manzana y canela Recipe
Las tortitas de sémola con manzana y canela son unos pastelitos suaves y delicados que saben a mezcla de papilla de sémola con leche y buñuelos. Ideales para un desayuno perezoso o una cena dulce, especialmente cuando hay pequeños golosos en casa.
Las tortitas de sémola con manzana y canela tienen una textura a medio camino entre un flan y unos buñuelos, por lo que son especialmente suaves y esponjosas. El dulzor de la manzana y el aroma cálido de la canela hacen que recuerden a una tarta de manzana encerrada en una pequeña tortita. Es una forma estupenda de utilizar la sémola de trigo de un modo menos obvio y más “de postre”.
Consejos del chef
Es buena idea verter la leche caliente sobre la sémola y dejarla unos minutos para que se hinche; así las tortitas no se deshacen en la sartén. Fríelas a fuego medio hasta que los bordes estén bien cuajados y aparezcan burbujitas en la superficie; solo entonces dales la vuelta. Ten cuidado con la cantidad de azúcar, porque la manzana dulce ya realza el sabor y el exceso de azúcar hace que las tortitas se quemen más rápido.
Sugerencias de servicio
Sírvelas con yogur natural espeso, una cucharada de nata o salsa de vainilla y, para los niños, además con un poco de miel. Para el desayuno combinan muy bien con una taza de cacao o café con leche, y para la cena con un té caliente con limón. Este plato es perfecto para las mañanas frías de fin de semana, cuando todos se mueven por la cocina en pijama.
Ingredientes
- sémola de trigo fina (aprox. 3/4 de taza) - 120 g
- leche (puede ser vegetal) - 250 ml
- huevo - 1 pieza
- manzana (mediana, agridulce) - 1 pieza
- azúcar (o menos, al gusto) - 2 cucharadas
- azúcar de vainillina - 1 cucharadita
- canela molida - 0.5 cucharaditas
- levadura química en polvo - 0.5 cucharaditas
- aceite (para freír) - 3 cucharadas
- pizca de sal
- azúcar (para espolvorear, opcional)
Preparación
- Vierte la leche en un cazo y caliéntala hasta que esté caliente pero sin llegar a hervir.
- Pon la sémola en un bol y añade una pizca de sal. Vierte la leche caliente en hilo, removiendo constantemente con una cuchara para que no se formen grumos. Deja reposar 10 minutos hasta que la sémola se hinche y espese.
- Pela la manzana (si lo deseas) y rállala con un rallador de agujeros grandes. Escurre suavemente el exceso de zumo.
- A la sémola ya templada añade el huevo, el azúcar, el azúcar de vainillina, la levadura química, la canela y la manzana rallada. Mezcla bien; la masa debe ser espesa pero manejable con cuchara. Si está demasiado líquida, añade 1–2 cucharadas de sémola.
- Calienta una capa fina de aceite en una sartén a fuego medio.
- Ve poniendo porciones de masa con una cuchara formando pequeñas tortitas. Fríelas 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y elásticas al tacto.
- Ve colocando las tortitas fritas en un plato cubierto con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
- Sírvelas calientes, espolvoreadas con azúcar glas o acompañadas de yogur y fruta.
Conservación
Las tortitas se conservan en la nevera en un recipiente hermético hasta 2 días. Antes de servir, caliéntalas brevemente en una sartén seca o en el horno a baja temperatura para que recuperen su textura. También se pueden congelar en una sola capa y luego recalentar directamente desde el congelador a fuego suave.