Tortitas de avena con manzana y canela Recipe
Las tortitas de avena con manzana y canela son una versión más saludable de las tortitas de desayuno, ideal para una mañana perezosa. Los copos de avena y la manzana hacen que sean saciantes, y la canela les da un carácter típicamente polaco, como de tarta de manzana. Es algo entre unas gachas de avena y un crêpe: cómodo de comer y apreciado tanto por niños como por adultos.
Estas tortitas combinan el confort de unas gachas de avena calientes con la comodidad de comer crêpes: crujientes en los bordes, suaves y jugosas por dentro gracias a la manzana rallada. La canela y la manzana les dan un sabor a tarta de manzana en versión de desayuno, sin crema pesada ni mucha grasa. Son una forma de tomar “algo dulce” por la mañana que realmente mantiene la saciedad hasta el mediodía.
Consejos del chef
Merece la pena remojar un rato los copos de avena en la leche hasta que se ablanden: la masa será más homogénea y las tortitas no se desharán en la sartén. Fríelas a fuego medio, no al máximo, porque los azúcares de la manzana se caramelizan rápido y es fácil que se quemen antes de que el interior cuaje. Si la masa parece demasiado líquida, añade una cucharada de copos o de harina de avena y espera 2–3 minutos a que se hinchen.
Sugerencias de servicio
Sírvelas en un desayuno de fin de semana con yogur natural, miel y un puñado de frutos secos: es un buen conjunto antes de una ruta larga en bicicleta. Para los niños puedes añadir rodajas de plátano y un poco de azúcar glas; así las tortitas desaparecen del plato en pocos minutos. Para beber, combina bien con café con leche, cacao o té caliente con limón en una mañana otoñal.
Ingredientes
- copos de avena gruesos aproximadamente 1,5 vasos - 120 g
- leche de vaca o vegetal - 200 ml
- huevos - 2 pieza
- manzana mediana, preferiblemente ligeramente ácida - 1 pieza
- azúcar o miel al gusto - 1.5 cucharada
- canela molida - 1 cucharadita
- levadura química en polvo - 0.5 cucharadita
- aceite para freír - 2 cucharada
- sal - 1 pizca
- yogur para servir, opcional
Preparación
- Pon los copos de avena en un cuenco y cúbrelos con la leche. Deja reposar unos 10 minutos para que los copos se hinchen y se ablanden.
- Lava la manzana, pélala (si lo prefieres) y rállala con un rallador de agujeros gruesos. Si es muy jugosa, puedes escurrir ligeramente el exceso de zumo.
- Añade al cuenco con los copos los huevos, la manzana rallada, el azúcar o la miel, la canela, la levadura química y una pizca de sal. Mezcla bien con una cuchara. La masa debe ser espesa, pero manejable con una cuchara. Si está demasiado líquida, añade algunos copos; si está demasiado espesa, un poco de leche.
- Calienta una fina capa de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente (al echar un poco de masa deben aparecer burbujas), baja el fuego a medio-bajo.
- Ve poniendo porciones de masa con una cuchara, formando pequeñas tortitas. Fríe por un lado unos 2–3 minutos, hasta que los bordes se cuajen y la base esté dorada. Dales la vuelta con cuidado y fríe otros 2–3 minutos, hasta que estén doradas y elásticas al presionarlas.
- Ve colocando las tortitas hechas en un plato cubierto con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
- Sirve calientes con yogur natural, nata, canela extra o un poco de miel.
Conservación
Las tortitas se conservan bien en la nevera 1–2 días. Guárdalas en un recipiente cerrado y caliéntalas en una sartén sin grasa, en el horno o en la tostadora. La masa cruda puede reposar en la nevera hasta el día siguiente; remueve antes de freír y ajusta la consistencia con un poco de leche si es necesario.