Torta caprese – bizcocho húmedo de chocolate y almendra sin harina Recipe
La torta caprese es un pastel clásico de la isla de Capri: muy chocolatoso, húmedo por dentro y preparado sin harina de trigo, a base de almendra molida. En Italia se sirve a menudo con el café de la tarde o como postre sencillo después de la comida. De sabor recuerda a una mezcla entre brownie y tarta de almendra.
La torta caprese es originaria de la isla de Capri y, según la leyenda, nació por accidente cuando un pastelero olvidó añadir harina a un pastel de chocolate. Hoy es un clásico de las pastelerías italianas, que suele servirse en finas porciones espolvoreadas con un poco de azúcar glas.
La torta caprese es un pastel denso y húmedo de Capri en el que la mantequilla, el chocolate negro y la almendra molida crean un postre de sabor intenso y profundo sin nada de harina de trigo. Su textura recuerda a un brownie, pero gracias a la almendra es más aromático y elegante, ideal para saborearlo despacio con cucharita. Es un pastel de aspecto discreto, pero después del primer bocado es difícil quedarse solo con una porción.
Por qué funciona esta versión
- La ausencia de harina de trigo da como resultado un pastel intensamente chocolatoso y de forma natural sin gluten.
- La almendra molida retiene la humedad, de modo que el interior se mantiene tierno incluso después de varios días.
- Montar las claras por separado aporta ligereza a pesar de la masa densa y rica.
- La piel de naranja realza el sabor del chocolate sin necesidad de recurrir al alcohol.
Consejos del chef
No hornees el pastel demasiado tiempo: el centro debe quedar ligeramente húmedo; es mejor que el palillo salga con algunas migas que completamente seco. Asegúrate de que el chocolate se haya templado antes de añadirlo a la mezcla de huevos para que estos no cuajen y el pastel no se hunda. Después de hornear, deja la torta en el molde hasta que se enfríe por completo; solo entonces desmolda y, si te gusta una textura más compacta, puedes enfriarla en la nevera.
Sugerencias de servicio
Sirve la torta caprese con una cucharada de nata montada o de yogur griego espeso y fruta fresca: frambuesas, fresas o láminas de pera. Es un postre perfecto con un espresso fuerte después de la comida o con una copa de licor de naranja en una velada con amigos. También funciona muy bien como tarta de cumpleaños sin gluten: basta con decorarla con fruta fresca por encima y una vela.
A tener en cuenta
- No añadas el chocolate caliente directamente a las yemas: la mezcla podría cuajarse y perder esponjosidad.
- No hornees hasta que el palillo salga completamente seco, o la torta quedará reseca por dentro.
- No mezcles las claras montadas con demasiada energía para no expulsar el aire incorporado.
Sustituciones
- Puedes sustituir parte de la almendra molida por avellanas molidas para conseguir un sabor más tipo praliné o nougat.
- Puedes cambiar el chocolate negro 60–70% por una mezcla de chocolate negro y de cobertura más suave si prefieres menos amargor.
- La piel de naranja rallada puede sustituirse por piel de limón, pero utiliza un poco menos para que no domine sobre el chocolate.
Ingredientes
- chocolate negro (mín. 60% cacao) - 200 g
- mantequilla - 180 g
- azúcar - 160 g
- huevos - 4 pieza
- almendra molida (harina de almendra) - 200 g
- pizca de sal
- azúcar glas - 2 cucharadas
- piel rallada de naranja - 1 cucharadita
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Forra la base de un molde desmontable de unos 22 cm de diámetro con papel de horno y engrasa los laterales con mantequilla. Espolvorea los bordes con almendra molida o cacao hasta que queden cubiertos de forma uniforme, sin zonas descubiertas.
- Derrite el chocolate junto con la mantequilla al baño maría o en el microondas: calienta en intervalos cortos, removiendo cada 20–30 segundos, hasta obtener una mezcla lisa y brillante. Deja templar 5–10 minutos: debe estar tibia, pero no quemar al tacto.
- Separa las yemas de las claras. Bate las yemas con el azúcar durante 3–4 minutos, hasta que la mezcla se aclare notablemente, espese y caiga del batidor en forma de cinta ancha y pálida.
- Vierte el chocolate templado con la mantequilla en la mezcla de yemas. Remueve suavemente con una espátula o con la batidora a baja velocidad, hasta obtener una masa homogénea de color chocolate, sin vetas claras.
- Añade la almendra molida y la piel de naranja rallada. Mezcla brevemente, solo hasta integrar: la masa debe quedar espesa y pesada, pero uniforme.
- En un bol limpio y desengrasado, bate las claras con una pizca de sal hasta obtener un merengue firme y brillante. Al voltear el bol, la espuma debe mantenerse en su sitio y formar picos estables.
- Añade 1/3 del merengue a la masa de chocolate y mezcla suavemente para aligerarla. Incorpora después el resto del merengue en dos tandas, mezclando cada vez con una espátula con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, hasta que no queden vetas blancas visibles.
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie. Hornea 30–35 minutos, hasta que la superficie se agriete ligeramente y, al presionar con suavidad, el centro resulte elástico pero no duro.
- Comprueba el punto con un palillo clavado en el centro: debe salir con algunas migas húmedas, no completamente seco. Si sale manchado de masa líquida, hornea 3–5 minutos más, controlando cada poco.
- Saca el molde del horno y deja enfriar el pastel por completo dentro del molde: en este tiempo el centro terminará de asentarse. Antes de servir, espolvorea la superficie con azúcar glas y corta con un cuchillo afilado en porciones pequeñas.
Conservación
La torta caprese se conserva bien durante varios días. Guárdala bien tapada a temperatura ambiente fresca o en la nevera. Antes de servir, deja que se temple para que recupere su textura jugosa. También puedes congelar porciones envueltas individualmente y descongelarlas a temperatura ambiente.
Es uno de mis pasteles "de emergencia" para la visita de mi suegra: casi siempre tengo los ingredientes en la despensa y el resultado parece sacado de una buena cafetería. Suelo hornearlo por la noche y por la mañana solo lo espolvoreo con azúcar glas y me lo llevo en una fiambrera al trabajo para el café con el equipo.