Tarta de tomate y queso de cabra Recipe
Una tarta crujiente con tomates finamente cortados, cremoso queso de cabra y hierbas que huele como un mercado de verano en el sur de Francia. Los franceses suelen comer este tipo de tartas en picnics o como cena ligera en los días calurosos. Es una forma estupenda de aprovechar tomates muy maduros, que piden algo más que un simple bocadillo.
La combinación de mostaza de Dijon, tomates maduros y queso de cabra crea un sabor muy intenso con un mínimo de ingredientes. La capa de pan rallado mantiene la base crujiente incluso con tomates muy jugosos, y la preparación es rápida gracias a la masa de hojaldre ya lista.
Consejos del chef
Elige tomates bien maduros pero firmes; los tomates tipo pera o de carne densa funcionan especialmente bien. No te saltes el paso de pinchar la masa y espolvorear pan rallado: es la clave para que no quede blanda. Si el queso de cabra es muy salado, prueba primero y ajusta la sal en los tomates.
Sugerencias de servicio
Sirve la tarta templada o a temperatura ambiente. Acompáñala con una ensalada verde crujiente y, si quieres hacer una comida completa, añade una crema fría de verduras como entrante. Es perfecta para llevar a un picnic, ya que mantiene bien su sabor incluso después de unas horas.
Ingredientes
- masa de hojaldre refrigerada, rectangular u redonda - 1 paquete
- tomates grandes, maduros, preferiblemente carnosos - 4 pieza
- queso de cabra rulo de cabra, tierno - 150 g
- mostaza de Dijon - 1.5 cucharada
- ajo finamente picado o rallado - 1 diente
- hierbas provenzales secas - 1 cucharadita
- albahaca fresca, para servir - 6 hojas
- aceite de oliva para rociar - 2 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida, al gusto
- pan rallado para espolvorear la base - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- Desenrolla la masa de hojaldre, pásala a la bandeja y dobla ligeramente los bordes hacia dentro, formando un borde bajo de unos 1 cm de altura.
- Pincha la base de la masa con un tenedor, úntala con mostaza de Dijon y espolvorea una fina capa de pan rallado para que absorba el jugo de los tomates.
- Corta los tomates en rodajas finas y retira las partes duras alrededor del pedúnculo. Si son muy jugosos, puedes secarlos ligeramente con papel de cocina.
- Corta el queso de cabra en rodajas o desmenúzalo con los dedos en trozos pequeños.
- Coloca sobre la base untada una capa uniforme de tomates, superponiendo ligeramente las rodajas como si fueran tejas.
- Espolvorea los tomates con el ajo, las hierbas provenzales, sal y pimienta, y reparte por encima los trozos de queso de cabra.
- Rocía todo con aceite de oliva y hornea durante 25–30 minutos, hasta que los bordes de la masa estén bien dorados y los tomates se doren ligeramente por encima.
- Después de hornear, deja reposar la tarta 5–10 minutos, espolvorea con albahaca fresca desgarrada con los dedos y corta en porciones.
Conservación
Przechowuj w lodówce, najlepiej w pudełku. Podgrzewaj krótko w 180°C, aby ciasto znów było lekko chrupiące. Na zimno też smakuje dobrze, jak wytrawne ciasto na piknik.
Esta tarta me recuerda a los veranos en la costa mediterránea, cuando los tomates están en su mejor momento y casi no necesitan acompañamiento. Es una receta agradecida: admite pequeños cambios según lo que tengas en la nevera y siempre queda vistosa en la mesa.