Tarta española de tomates, aceitunas y queso Recipe
Esta tarta salada con base fina y crujiente, tomates, aceitunas y queso recuerda a una mezcla entre pizza y tarta francesa. En las casas españolas, preparaciones similares suelen aparecer en las cenas con amigos, cortadas en pequeños trozos como tapas. El relleno es jugoso, aromático y lleno de sabores mediterráneos.
Esta tarta española es una combinación ingeniosa del práctico hojaldre con un relleno que huele a Mediterráneo: tomates, aceitunas, hierbas y queso. Sabe un poco a pizza casera sobre una base mantecosa, pero gracias a la mezcla de huevo y nata es más cremosa y saciante. Es el típico plato “para poner en el centro de la mesa” cuando vienen amigos: se corta fácilmente en trozos pequeños y se sirve como tapas.
Consejos del chef
Es imprescindible precocer la base de hojaldre por separado; de lo contrario, con el peso de los tomates y de la mezcla de huevo quedará cruda y empapada. Conviene secar un poco los tomates del exceso de jugo (por ejemplo, sobre papel de cocina) para que la tarta no suelte demasiada agua durante el horneado. Después de sacarla del horno, déjala reposar unos minutos: la mezcla cuajará mejor y no se desparramará al cortar, algo especialmente importante si la sirves en una reunión.
Sugerencias de servicio
Sirve la tarta ligeramente templada, con una ensalada sencilla de rúcula y aceite de oliva o con un bol de ensalada verde con vinagreta. Para beber, combina muy bien con un vino tinto ligero (por ejemplo, garnacha) o una copa de cava brut, y en versión sin alcohol con limonada casera de limón y menta. Es una opción estupenda para una noche de cine con amigos o para una cena tranquila en la terraza cuando no quieres pasar la noche entera frente a los fogones.
Ingredientes
- hojaldre - 1 paquete
- tomate - 3 piezas
- queso - 120 g
- aceitunas - 50 g
- cebolla - 0.5 piezas
- huevo - 2 piezas
- nata para cocinar - 120 ml
- pimenton ahumado - 0.5 cucharaditas
- oregano - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 1 cucharada
- sal
- pimienta
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite de oliva un molde para tarta de unos 24–26 cm.
- Extiende la masa de hojaldre y forra con ella el molde, presionando bien el fondo y los bordes. Recorta el exceso de masa. Pincha el fondo varias veces con un tenedor.
- Hornea la base en blanco: mete el molde en el horno durante 10 minutos, hasta que la masa suba ligeramente y empiece a dorarse.
- Corta los tomates en rodajas finas, la cebolla en plumas finas y las aceitunas en rodajas. Ralla el queso con un rallador de agujeros grandes.
- En un bol bate los huevos con la nata, añade el pimentón ahumado, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Incorpora la mitad del queso rallado y mezcla.
- Saca la base precocida del horno. Reparte la cebolla y parte de las aceitunas de forma uniforme sobre el fondo.
- Vierte la mezcla de huevo y nata sobre la base. Coloca por encima las rodajas de tomate ligeramente superpuestas y espolvorea con el resto de las aceitunas.
- Espolvorea la superficie con el queso restante. Hornea la tarta 20–22 minutos, hasta que la mezcla cuaje y el queso se dore bien.
- Después de hornear, deja reposar la tarta 5–10 minutos para que se temple un poco y sea más fácil de cortar.
Conservación
Guarda los restos de tarta en la nevera, bien tapados, hasta 2 días. Recalienta en el horno para que la base recupere su textura crujiente.