Tarta española de cebolla con queso de cabra Recipe
Esta tarta combina cebolla suavemente pochada y dulce con queso de cabra de sabor intenso sobre una base crujiente. En las casas españolas, preparaciones parecidas suelen aparecer en las cenas con amigos, cortadas en pequeños cuadrados como tapas. Está deliciosa en caliente, pero en frío también desaparece del plato sospechosamente rápido.
Esta tarta combina cebolla cocinada lentamente hasta quedar dulce con un queso de cabra intenso sobre una base crujiente, recordando a las tartas saladas vascas y catalanas que se sirven con vino. El contraste entre la cebolla caramelizada y el queso de sabor marcado hace que cada bocado sepa distinto según la parte que te toque. Es un plato que parece "de restaurante" sin esfuerzo, aunque se basa en ingredientes muy sencillos.
Consejos del chef
Lo más importante es la paciencia al pochar la cebolla: el fuego debe ser más bien bajo y hay que remover a menudo; si empieza a quemarse, añade un poco de agua o una pizca de azúcar para ayudar a que se caramelice. Amasa la base quebrada de forma rápida y solo hasta integrar los ingredientes; si trabajas la masa en exceso, el fondo quedará duro en lugar de delicadamente crujiente. Después de hornear, dale esos 10–15 minutos de reposo, porque si la cortas demasiado caliente se desmoronará y la mezcla de huevo no habrá tenido tiempo de asentarse.
Sugerencias de servicio
Sírvela cortada en pequeños cuadrados como tapas para una noche de vino: combina de maravilla con un blanco seco, por ejemplo un verdejo, o con un tinto ligero. En versión plato principal, acompáñala con una ensalada sencilla de rúcula y tomates con un aliño ligero, para que el conjunto no resulte demasiado pesado. Es una propuesta muy práctica para una reunión en casa con amigos: puedes hornear la tarta con antelación y, justo antes de que lleguen los invitados, simplemente calentarla un poco en el horno.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450–550 - 200 g
- mantequilla fría, cortada en cubos - 100 g
- huevo para la masa - 1 pieza
- agua fría si es necesario - 1 cucharada
- cebolla medianas, cortadas en plumas finas - 4 piezas
- queso de cabra tierno en rulo o en disco - 120 g
- huevos para la mezcla de huevo - 3 piezas
- nata líquida 30% - 150 ml
- aceite de oliva para pochar la cebolla - 1 cucharada
- tomillo seco o hojas frescas - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Pon la harina en un bol, añade una pizca de sal y la mantequilla fría. Frota con los dedos hasta obtener migas que recuerden a arena húmeda. Añade el huevo y amasa rápidamente hasta formar una masa; si hace falta, añade una cucharada de agua fría. Forma una bola, aplánala, envuélvela en film y métela en la nevera 20 minutos.
- Mientras tanto prepara el relleno: en una sartén grande calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla cortada y una pizca de sal. Pocha 15–20 minutos a fuego bajo-medio, removiendo a menudo, hasta que la cebolla se ablande mucho y se dore ligeramente sin quemarse. Debe quedar dulce y dorada.
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con mantequilla un molde para tarta de unos 24 cm de diámetro o fórralo con papel de hornear.
- Estira la masa fría sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un círculo algo mayor que el molde. Colócala en el molde, presionando bien el fondo y los bordes, y recorta el exceso. Pincha la base varias veces con un tenedor.
- Cubre la base de la tarta con papel de hornear y rellénala con legumbres secas o arroz como peso. Hornea 10 minutos, luego retira el papel con el peso y hornea 5 minutos más, hasta que la masa se dore ligeramente.
- En un bol bate los huevos con la nata, añade el tomillo, sal y pimienta. La mezcla debe quedar homogénea.
- Reparte la cebolla pochada de forma uniforme sobre la base precocida. Corta el queso de cabra en rodajas o desmenúzalo y distribúyelo sobre la cebolla.
- Vierte por encima la mezcla de huevo y nata, procurando que no se desborde por los bordes.
- Hornea la tarta 20–25 minutos a 190°C, hasta que la mezcla cuaje y la superficie se dore ligeramente. El centro puede temblar un poco al mover el molde, pero no debe estar líquido.
- Saca la tarta del horno y déjala reposar 10–15 minutos antes de cortarla para que el relleno se asiente.
Conservación
Guarda los restos en la nevera, bien envueltos o en un recipiente hermético, y consume en 2–3 días. Caliéntala ligeramente en el horno o en una sartén a fuego muy bajo para que recupere su textura crujiente.