Sopa tailandesa Tom Yum con langostinos en versión casera Recipe
Tom Yum es una de las sopas tailandesas más famosas: agria y picante, perfumada con hierba de limón y lima. En Tailandia se come a cualquier hora del día, a menudo como comida rápida en un puesto callejero. En esta versión usamos ingredientes disponibles en Europa, pero mantenemos su sabor característico: el cuenco perfecto para una tarde fresca en lugar de un caldo tradicional.
La Tom Yum casera es un pequeño viaje a Bangkok en un solo cuenco: agria y picante, cítrica y reconfortante, pero preparada con productos disponibles en un supermercado corriente. La combinación de hierba de limón, hojas de lima kaffir y galangal (o jengibre) da al caldo un aroma punzante y característico que distingue esta sopa de los caldos europeos.
Consejos del chef
Añade los langostinos al final de la cocción y cuécelos solo 2–3 minutos, hasta que estén rosados y firmes: si se cuecen demasiado se vuelven gomosos. Ajusta el equilibrio entre acidez y picante al final: primero el zumo de lima, luego la guindilla; es más fácil añadir un poco más que salvar una sopa demasiado picante. Si usas hojas de lima secas, échalas antes al caldo para que tengan tiempo de soltar su aroma.
Sugerencias de servicio
Sirve la Tom Yum en cuencos grandes con cilantro fresco y rodajitas de guindilla por encima, y al lado un cuenco de arroz jazmín que ayudará a suavizar el picante. Para beber va muy bien un té de jazmín bien frío o agua ligeramente con gas con lima. Es una sopa que me gusta servir un sábado por la noche a los amigos en lugar de una cena clásica: cada uno recibe su cuenco humeante directamente de la olla.
Ingredientes
- langostinos crudos pueden ser congelados, descongelados y bien secados - 300 g
- caldo de pollo o de verduras puede ser de pastilla, pero casero sabe mejor - 1 l
- hierba de limón (tallos) se puede sustituir por piel de lima y un poco de zumo - 2 pieza
- hojas de lima kaffir si no tienes, usa la piel de 1 lima - 4 pieza
- galangal o jengibre fresco cortado en rodajas finas - 20 g
- setas (champiñones o setas ostra) cortadas en láminas - 150 g
- tomates cherry cortados por la mitad - 8 pieza
- guindilla roja fresca sin semillas será más suave - 1 pieza
- salsa de pescado se puede sustituir por salsa de soja, pero el sabor será diferente - 3 cucharada
- zumo de lima recién exprimido - 3 cucharada
- azúcar - 1 cucharadita
- leche de coco omitir si quieres una sopa clásica y clara - 100 ml
- chalota o cebolla pequeña cortada en plumas finas - 2 pieza
- cilantro fresco picado, para servir - 2 cucharada
Preparación
- Golpea ligeramente la hierba de limón con el mango del cuchillo para que suelte el aroma y córtala en trozos de unos 4 cm. Abre la guindilla a lo largo, retira las semillas si quieres una sopa más suave y córtala en tiras finas.
- Lleva el caldo a ebullición en una olla. Añade la hierba de limón, las hojas de lima kaffir, las rodajas de galangal o jengibre y la chalota. Cuece a fuego lento unos 10 minutos, hasta que el caldo huela intensamente a cítricos y jengibre.
- Añade las setas y los tomates cherry. Cocina otros 5 minutos, hasta que las setas se ablanden pero sin deshacerse.
- Añade la salsa de pescado, el azúcar y la guindilla. Remueve y prueba: el caldo debe estar salado, ligeramente dulce y picante.
- Añade los langostinos. Cocina a fuego medio 2–3 minutos, hasta que se pongan rosados y opacos. No los cuezas más tiempo para que no queden gomosos.
- Retira la olla del fuego. Añade el zumo de lima y, si usas, la leche de coco. Mezcla suavemente. Prueba y, si es necesario, ajusta con más zumo de lima o salsa de pescado.
- Antes de servir, retira los trozos grandes de hierba de limón y las hojas de lima (no se comen, solo aromatizan). Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con cilantro fresco.
Conservación
Guarda la sopa sin langostinos en la nevera hasta 2 días y añade los langostinos frescos al recalentar. Si ya están dentro, consume las sobras al día siguiente, recalentando suavemente sin hervir para que los langostinos no se endurezcan.