Sopa tailandesa con pollo, maíz y leche de coco Recipe
Una sopa cremosa y ligeramente picante con pollo, maíz y leche de coco, la respuesta tailandesa a nuestra sopa de pollo con verduras. Es reconfortante, pero a la vez ligera gracias a la lima y las hierbas frescas. Ideal para un día más fresco, cuando quieres sentirte como en un pequeño local tailandés sin salir de casa.
Las sopas al estilo tom kha en Tailandia suelen combinar la acidez de la lima, la leche de coco y hierbas frescas, pero las versiones caseras suelen ser más suaves y con un punto más “de caldo”. Esta adaptación utiliza ingredientes fáciles de encontrar, manteniendo el característico perfil cítrico y de coco.
Esta sopa combina el confort del caldo casero con la exotismo de la leche de coco, la lima y las especias tailandesas, creando algo entre una tom kha y nuestra clásica sopa de pollo. La dulzura del maíz contrasta de maravilla con el picante y la acidez, de modo que la sopa es a la vez suave y muy sabrosa. Calienta como un buen caldo, pero deja en la boca una nota fresca y cítrica.
Por qué funciona esta versión
- El caldo de pollo aporta una base casera y familiar, mientras que la leche de coco da el toque tailandés sin necesidad de usar pastas de curry.
- Añadir el pollo al caldo caliente pero sin hervor fuerte hace que la carne se cocine de forma uniforme y quede jugosa.
- El zumo de lima y las hierbas se incorporan al final, de modo que el sabor se mantiene fresco y no se vuelve amargo.
- El maíz equilibra el picante del chile y la acidez de la lima, así que la sopa resulta suave pero nada sosa.
Consejos del chef
Corta el pollo en tiras finas para que se cueza rápido y quede tierno; añádelo a un caldo que solo esté burbujeando suavemente, no a una ebullición fuerte. No hiervas la leche de coco mucho tiempo a fuego alto, porque puede separarse; lo mejor es añadirla al final y solo llevarla a un ligero hervor. Añade el zumo de lima después de retirar la olla del fuego para que conserve su frescor y no amargue.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa en cuencos hondos, con un puñado extra de cilantro o perejil y un cuarto de lima al lado. Para los más hambrientos, añade a cada cuenco una cucharada de arroz jazmín cocido o fideos de arroz finos. Es un plato perfecto para una noche de cine otoñal: un cuenco de sopa caliente y aromática en lugar de las clásicas palomitas.
A tener en cuenta
- No lleves la leche de coco a un hervor fuerte, porque puede cortarse y formar una capa de grasa en la superficie.
- No cuezas el pollo durante mucho tiempo después de añadir la leche: cuando empieza a deshilacharse y endurecerse, ya está pasado de cocción.
- Acuérdate de retirar la hierba de limón antes de servir: es dura y muy fibrosa.
- No te pases con el zumo de lima al principio; es más fácil añadir unas gotas al final que arreglar una sopa demasiado ácida.
Sustituciones
- Puedes sustituir los champiñones por setas ostra u otras setas suaves, cortadas en láminas finas.
- En una versión vegetariana, sustituye la salsa de pescado por salsa de soja clara y una pizca de sal.
- Cambia el maíz en conserva por maíz congelado, alargando la cocción 2–3 minutos.
- Puedes sustituir el cilantro por perejil si no te gusta su sabor tan característico.
Ingredientes
- pechuga de pollo sin piel - 300 g
- leche de coco entera da mejor sabor - 400 ml
- caldo de pollo o de verduras - 700 ml
- maíz en conserva escurrido; se puede usar congelado - 150 g
- zanahoria cortada en rodajas finas - 1 pieza
- hierba limón (lemongrass, tallo) machacada con el mango del cuchillo; se puede omitir - 1 pieza
- raíz de jengibre fresca cortada en rodajas finas - 2 cm
- salsa de pescado en versión vegana usa salsa de soja - 2 cucharadas
- zumo de lima recién exprimido - 2 cucharadas
- guindilla roja sin semillas, cortada en rodajas - 1 pieza
- azúcar o blanco - 1 cucharadita
- champiñones o setas ostra cortados en rodajas - 120 g
- cilantro fresco o perejil picado - 3 cucharadas
- aceite para sofreír - 1 cucharada
Preparación
- Lava la pechuga de pollo, sécala y córtala en tiras finas o trozos pequeños para que se cueza rápido.
- En una olla grande calienta el aceite a fuego medio. Añade las rodajas de jengibre y el tallo de hierba limón machacado. Sofríe 1–2 minutos, removiendo, hasta que desprendan un intenso aroma cítrico y a jengibre.
- Añade los champiñones y la zanahoria cortados. Sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que las setas se ablanden ligeramente.
- Vierte el caldo, lleva a ebullición y luego baja el fuego a medio. Añade los trozos de pollo y cuece 8–10 minutos, hasta que la carne esté completamente blanca por dentro.
- Añade la leche de coco, el maíz, la salsa de pescado y el azúcar. Mezcla suavemente y cuece otros 5 minutos a fuego bajo, sin dejar que hierva con fuerza para que la leche de coco no se corte.
- Retira el tallo de hierba limón de la sopa (no se come porque es duro). Añade el zumo de lima y las rodajas de guindilla. Remueve y prueba; si es necesario, ajusta con un poco más de salsa de pescado o zumo de lima.
- Retira la sopa del fuego y espolvorea con cilantro o perejil picado justo antes de servir.
- Sirve bien caliente, sola o con un poco de arroz jazmín cocido añadido directamente al bol de sopa.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntala suavemente sin hervir con fuerza para que la leche de coco no se separe. También puedes congelarla hasta 2–3 meses.
Suelo preparar esta sopa los domingos, cuando me queda algo de caldo del sábado y no quiero comer lo mismo dos días seguidos. Solo necesito una lata de leche de coco del armario y una lima de la nevera, y en media hora tengo una «tasca tailandesa» en la olla.